Ozempic.
Ozempic. Foto: X

La industria farmacéutica global está viviendo un giro decisivo: Ozempic y Wegovy, medicamentos estrella para diabetes y pérdida de peso, comenzaron a perder su patente en algunos de los países más poblados del mundo, abriendo así la puerta a una oleada de versiones genéricas mucho más accesibles. Este fenómeno promete cambiar para siempre el mercado de los fármacos GLP-1 y el tratamiento de dos de las enfermedades más extendidas del planeta.

¿Por qué es una noticia tan importante?

En países como India, China, Brasil, Turquía, Canadá y Sudáfrica, que representan alrededor del 40% de la población mundial, la protección de patente de la semaglutida acaba de expirar, habilitando que decenas de laboratorios comiencen a producir sus propias formulaciones.

La consecuencia directa: una caída de precios masiva y un acceso más democrático a un medicamento que antes estaba reservado casi exclusivamente a sectores de ingresos altos.

En India, por ejemplo, los nuevos genéricos reducen el costo hasta en un 80%, con precios semanales que arrancan en apenas US$3,90 y opciones mensuales alrededor de US$50.

Ozempic fue autorizado por ANMAT. Foto: Reuters.
Ozempic fue autorizado por ANMAT. Foto: Reuters.

¿Qué es la semaglutida y por qué cambió la medicina moderna?

Ozempic (diabetes) y Wegovy (pérdida de peso) usan semaglutida, un principio activo que imita hormonas naturales encargadas del control del apetito y el azúcar en sangre. Su impacto clínico fue tan significativo que se convirtieron en una de las terapias más revolucionarias de los últimos años, demostrando mejoras no solo en obesidad y diabetes, sino también en la reducción de riesgos cardiovasculares.

No sorprende, entonces, que la semaglutida haya alcanzado cifras multimillonarias de ventas a nivel mundial.

India y China: el nuevo epicentro del mercado

La entrada del genérico se está dando de manera acelerada. Empresas como Dr. Reddy’s, Glenmark y Sun Pharma lanzaron ya sus propias versiones, con nombres comerciales como Obeda, GLIPIQ, Noveltreat y Sematrinity.

India se convierte así en el protagonista de una “guerra de precios” que podría estabilizar el costo mensual del tratamiento entre US$15 y US$30, según analistas del sector.

La magnitud del mercado es enorme: solo India y China concentran más de 800 millones de adultos con obesidad o sobrepeso y más de 360 millones con diabetes.

¿Qué pasa en Estados Unidos y Europa?

En contraste, en EE. UU. y Europa la historia será distinta: la protección de patente seguirá vigente hasta la próxima década, por lo que no se esperan genéricos a corto plazo.

Esto mantendrá los precios elevados en esos mercados, donde una caja puede superar los cientos de dólares o euros al mes.

Ozempic autoinyectable. Foto: Reuters.
Ozempic autoinyectable. Foto: Reuters.

¿Qué significará este cambio para millones de pacientes?

La irrupción de versiones genéricas tendrá múltiples efectos positivos:

  • Acceso ampliado a tratamientos antes inaccesibles.
  • Competencia entre laboratorios, presionando a la baja los precios.
  • Reducción del gasto en salud pública en países con alta prevalencia de diabetes tipo 2.
  • Menor dependencia de un solo proveedor, ayudando a combatir la escasez global.

Por primera vez, estos medicamentos podrían llegar a sectores sociales que antes quedaban excluidos por su valor.

¿Y los efectos secundarios?

Con la expansión del uso también crecerá la vigilancia sobre posibles efectos adversos. Algunos estudios ya evalúan la pérdida de masa muscular y cambios óseos asociados al medicamento, aunque los resultados siguen en desarrollo.

Un antes y un después para la salud global

La caída de la patente marca el principio de una nueva era para Ozempic, Wegovy y la semaglutida. Lo que antes era un tratamiento de elite, caro y limitado, ahora se encamina a ser un medicamento accesible para millones de personas en todo el mundo.

Los próximos meses mostrarán cómo esta revolución farmacéutica reconfigura hábitos, mercados y sistemas de salud. Pero algo es seguro: la democratización de la semaglutida ya comenzó.