Ni manzana ni banana: la fruta de oro que fortalece los huesos y aporta calcio de forma natural
Existe una fruta que aporta muchos beneficios a la salud ósea del ser humano. Cuál es y cómo refuerza el calcio.

Cuando se piensa en la salud ósea, lo primero que viene a la mente son los lácteos. Sin embargo, el reino vegetal ofrece alternativas sorprendentes y entre todas las opciones, el higo se posiciona como una de las frutas con mayor concentración de calcio, convirtiéndose en un recurso valioso para proteger el esqueleto y los dientes.
El calcio no solo es el bloque constructor de la estructura ósea del ser humano, sino que es una pieza maestra en la transmisión de impulsos nerviosos, la coagulación de la sangre y la función muscular. Su ingesta es vital en todas las etapas de la vida, pero cobra especial relevancia en la niñez y en la tercera edad para mitigar el riesgo de padecer osteoporosis.

Si bien el higo fresco es nutritivo, su versión disecada o deshidratada es la que realmente destaca. Al eliminar el agua, los minerales se concentran, permitiendo que una ración pequeña aporte una dosis significativa de calcio. Además, este alimento es una mina de:
- Fibra: Ideal para la salud digestiva.
- Potasio: Fundamental para el equilibrio hídrico.
- Antioxidantes: Que protegen las células del envejecimiento.
Cómo potenciar la absorción del higo
Para que el calcio de los higos sea aprovechado al máximo por el organismo, es fundamental la presencia de vitamina D. Por eso, se recomienda acompañar su consumo con una adecuada exposición solar y evitar el exceso de sal en las comidas, ya que el sodio favorece la pérdida de calcio a través de la orina.
Aunque el higo supera ampliamente a frutas como la naranja o el plátano en este rubro, no debe ser la única fuente del mineral. Una dieta inteligente debe ser variada e incluir semillas, frutos secos y vegetales de hoja verde.

Además, sumar higos a la rutina diaria es sumamente sencillo gracias a su dulzor natural y se puede ingerir de distintas maneras:
- Como snack: una opción práctica para media mañana.
- En el desayuno: picados sobre yogur, avena o cereales.
- En platos elaborados: combinan a la perfección tanto en ensaladas frescas como en preparaciones agridulces con carnes.



















