Alerta en el sistema solar: asteroides invisibles cerca de Venus podrían poner en peligro a la Tierra
Según reveló una investigación, estos asteroides orbitan cerca del Sol, no pueden verse con los telescopios actuales y podrían modificar su trayectoria con el paso del tiempo.

Un reciente descubrimiento astronómico encendió las alertas en la comunidad científica internacional. Investigadores identificaron una población de asteroides asociada a la órbita de Venus que, debido a su ubicación y comportamiento, podría representar un riesgo potencial para la Tierra en el futuro.
El aspecto más preocupante del hallazgo es que estos objetos espaciales son extremadamente difíciles de detectar con los instrumentos actuales.

Durante décadas, la atención de los astrónomos se concentró en los asteroides cercanos a la Tierra y en el cinturón principal ubicado entre Marte y Júpiter. Sin embargo, este nuevo estudio revela que Venus, el segundo planeta más cercano al Sol, comparte su trayectoria orbital con un grupo de rocas espaciales prácticamente invisibles desde nuestro planeta.
¿Por qué estos asteroides no podían verse?
La principal dificultad para detectar estos cuerpos radica en su posición. Al orbitar cerca de Venus, los asteroides se desplazan en una región del cielo dominada por el intenso resplandor solar. Observar en dirección al Sol implica que la luz reflejada por estas rocas quede opacada, lo que limita seriamente las capacidades de los telescopios terrestres.
“Nuestro estudio muestra que hay una población de asteroides potencialmente peligrosos que no podemos detectar con los telescopios actuales”, explicó el astrónomo Valerio Carruba, de la Universidad Estadual Paulista, uno de los autores de la investigación.

Asteroides coorbitales: qué son y cómo se mueven
Hasta el momento, los científicos identificaron al menos 20 asteroides coorbitales de Venus, según información difundida por el sitio especializado Science Alert. Estos objetos no giran alrededor del planeta, sino que orbitan al Sol siguiendo una trayectoria sincronizada con Venus. A lo largo del tiempo, pueden ubicarse delante o detrás del planeta, o incluso cruzar su camino en patrones complejos.
Lo inquietante es que estas órbitas son altamente inestables. Los investigadores señalan que cambian de forma en escalas relativamente cortas, con un promedio de unos 12.000 años, y que solo pueden predecirse con precisión durante aproximadamente 150 años.
El riesgo para la Tierra
El peligro surge cuando alguno de estos asteroides abandona una órbita relativamente estable cerca de Venus y comienza a desplazarse hacia el interior del sistema solar. En ese proceso, podría acercarse a la Tierra o incluso cruzar su órbita, convirtiéndose en un objeto potencialmente peligroso.

Los científicos advierten que los asteroides detectados hasta ahora podrían ser apenas una pequeña fracción del total. De confirmarse la existencia de una población mucho mayor, el desafío para la astronomía moderna será desarrollar nuevas tecnologías capaces de detectar estos cuerpos ocultos y anticipar posibles escenarios de riesgo.
Este descubrimiento vuelve a poner en evidencia que el espacio cercano a la Tierra aún guarda amenazas invisibles y que la vigilancia del sistema solar sigue siendo una tarea clave para la seguridad planetaria.















