Los ciudadanos de Nueva Zelanda están abandonando su país en cifras récords.
Los ciudadanos de Nueva Zelanda están abandonando su país en cifras récords. Foto: Unsplash

Nueva Zelanda registró la salida de más de 70.000 ciudadanos en solo un año, una cifra que equivale a casi el 1,4% de su población, estimada en 5,1 millones de habitantes. Se trata del mayor flujo de emigración en décadas y comienza a generar preocupación en el país.

Aunque el fenómeno no es nuevo, sí lo son su magnitud y el contexto actual. Históricamente, Nueva Zelanda tuvo pérdidas moderadas de ciudadanos que eran compensadas por la llegada de inmigrantes. Sin embargo, en los últimos dos años las salidas se aceleraron de manera significativa, en un escenario marcado por un mercado laboral débil y una percepción extendida de estancamiento económico.

Actualmente, más de 700.000 neozelandeses residen en Australia, junto a unos 100.000 ciudadanos neozelandeses. Foto: Unsplash

Australia continúa siendo el principal destino. Cerca del 60% de quienes dejan Nueva Zelanda se trasladan al país vecino, atraídos por una economía más grande, mayores oportunidades laborales y salarios más altos. Actualmente, más de 700.000 neozelandeses residen en Australia, junto a unos 100.000 ciudadanos neozelandeses nacidos allí.

En los 12 meses hasta octubre de 2025, más de 71.000 neozelandeses emigraron, mientras que unos 26.000 regresaron, lo que dejó una pérdida neta de 45.000 ciudadanos, según datos oficiales de ‘Stats NZ’. Antes de la pandemia, la pérdida neta anual rondaba las 3.000 personas.

Por qué los neozelandeses emigran a Australia

El antecedente más cercano fue durante los años posteriores a la crisis financiera global (2011-2012), cuando el saldo migratorio negativo superó las 40.000 personas anuales. Sin embargo, aquel episodio fue temporal y estuvo vinculado a la coyuntura económica mundial.

Analistas señalan que la diferencia actual es la persistencia del fenómeno. El ritmo de salidas se mantiene elevado y no muestra señales claras de desaceleración. Además, no solo emigran jóvenes que tradicionalmente buscaban experiencia laboral temporal en Australia, sino también trabajadores con mayor trayectoria que no necesariamente planean regresar.

El ritmo de salidas en Nueva Zelanda se mantiene elevado y no muestra señales claras de desaceleración. Foto: Unsplash

A este escenario se suma una desaceleración de la inmigración. Si bien la llegada de extranjeros sigue compensando parcialmente la salida de ciudadanos, el saldo migratorio total se redujo en comparación con los niveles posteriores a la pandemia.

Como resultado, el crecimiento poblacional de Nueva Zelanda cayó del 2,3% en 2023 al 0,7% en 2025, reflejando el impacto combinado de la mayor emigración y la menor inmigración.

La elección de Australia como destino

Australia se consolidó como el principal destino para quienes buscan mejores oportunidades laborales. El país cuenta con un mercado de trabajo más dinámico, menor tasa de desempleo y salarios promedio considerablemente más altos que los de Nueva Zelanda.

A ello se suman condiciones laborales más favorables, como pagos adicionales garantizados por horas extra, trabajo en fines de semana y días festivos, beneficios que en Nueva Zelanda no están establecidos por ley de la misma manera.

Australia se consolidó como el principal destino para quienes buscan mejores oportunidades laborales fuera de Nueva Zelanda. Foto: Unsplash

El sector de la salud es uno de los ejemplos más claros. El salario anual de un enfermero registrado en Australia se sitúa entre 85.000 y 90.000 dólares australianos (unos US$59.000 a US$62.000), según la plataforma de empleo ‘Seek’. Solo en el último año, más de 10.000 enfermeros neozelandeses se registraron para trabajar en el país vecino.

La tendencia también alcanza a las fuerzas de seguridad. Entre enero de 2023 y abril de 2025, al menos 212 agentes dejaron la policía de Nueva Zelanda tras recibir solicitudes de verificación de antecedentes por parte de agencias australianas. En algunos casos, las ofertas incluyen salarios que superan los US$75.000 mensuales, además de vivienda gratuita o subsidios.

Otros sectores con fuerte capacidad de atracción son la minería y la construcción, impulsados por una economía australiana que creció más del 2% el año pasado y mantiene una demanda sostenida de mano de obra calificada.