Ataque de Israel y EEUU sobre Irán.
Ataque de Israel y EEUU sobre Irán. Foto: EFE

El Rugido del León, la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán generó una ola de condenas globales.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que la situación es “peligrosa para todos” y remarca que la hostilidad “debe cesar” de forma inmediata ante el riesgo de una expansión del conflicto.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, rechazó la acción militar en Irán porque “contribuye a un orden internacional más incierto y hostil” y pidió “desescalada y diálogo”.

En su cuenta de X, el líder español también rechazó las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. “No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio”, sentenció.

En tanto, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, condenó tanto la incursión aliada como las represalias de Teherán, señalando que “en cualquier conflicto armado son los civiles quienes acaban pagando el precio más alto”.

El funcionario de Naciones Unidas enfatizó que “las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano”.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Rusia califica la operación como un “acto de agresión armada premeditado y no provocado contra un Estado soberano e independiente” y exige el regreso urgente a la vía diplomática.

Keir Starmer, primer ministro de Gran Bretaña. Foto: Reuters.
Keir Starmer, primer ministro de Gran Bretaña. Foto: Reuters.

Por último, el Reino Unido aclara que no participó de los ataques, aunque el primer ministro Keir Starmer convocó de emergencia al “comité Cobra” por la gravedad de la crisis, mientras el gobierno británico recomienda a sus ciudadanos evitar cualquier viaje a la zona del conflicto ante la inestabilidad imperante.