Pocos lo saben: por qué se debe colocar una cinta roja en la lengua de suegra

La lengua de suegra, también conocida como sansevieria, es una de las plantas de interior más utilizadas alrededor del mundo gracias a su resistencia, su bajo mantenimiento y la capacidad que tiene para adaptarse a las distintas condiciones ambientales. Su fama se debe, principalmente, a que sobrevive con poca agua, tolera la falta de luz y ayuda a purificar el aire, lo que la convierte en una aliada perfecta para hogares y oficinas.
Además, algunas creencias consideran esta especie como un símbolo de protección y energía positiva, por lo que le atan una cinta roja a su alrededor. Esto significa un escudo extra para las malas energías y cualquier mala vibra que pueda llegar a aparecer.
Por otro lado, colocar una cinta roja en la planta también ayuda a atraer prosperidad, abundancia y equilibrio en el hogar.

Cómo colocar la cinta roja en la lengua de suegra
- Utilizar una cinta roja de cualquier material (hilo o tela)
- Colocarla alrededor de la planta y hacerle un nudo o un moño. Aclaración: no apretar mucho para no perjudicar la planta.
- Dejar la cinta el tiempo que consideres. Algunas personas la cambian una vez al mes para que la energía sea más pura.
Cómo ayudar a la floración de la lengua de suegra
La lengua de suegra florece principalmente cuando se encuentra en un estado de “estrés controlado”. Esto significa que, en lugar de crecer nuevas hojas, la planta destina su energía a producir flores. Algunos factores que pueden estimular este proceso son:
- Edad de la planta: las plantas más maduras tienen mayores probabilidades de florecer.
- Espacio limitado en la maceta: cuando las raíces ya no tienen espacio para expandirse, aumenta la posibilidad de que aparezcan flores.
- Exposición solar: aunque tolera la sombra, una buena dosis de luz indirecta favorece su desarrollo y floración.
- Riego moderado: evitar el exceso de agua es fundamental, ya que un suelo muy húmedo puede provocar pudrición y frenar la posibilidad de florecer.

Si bien su floración es considerada un evento especial, muchos jardineros valoran a la lengua de suegra por su resistencia y estética más que por sus flores. No obstante, presenciar este fenómeno natural se convierte en una recompensa para quienes cuidan la planta con paciencia.