
La primavera es la época del año perfecta en la cual florecen las plantas. Sin embargo, también es la época preferida de los mosquitos. Para alejarlos de tu patio y buscar tranquilidad, existen dos especies ideales: el jazmín y la citronela.

El jazmín, biológicamente llamado Jasminum officinale, emite un dulce e intenso aroma que, además de perfumar los ambientes, también funciona como repelente natural para los mosquitos y otros insectos voladores del jardín de cada casa.
Por su parte, la citronela (Cymbopogon nardus), es mundialmente usada en aceites y velas repelentes gracias a su alto contenido de citronelal y geraniol, dos compuestos naturales e intolerables para los mosquitos.

Los aspectos a tener en cuenta para potenciar la unión del jazmín y la citronela
- Distancia ideal: dejá unos 30 a 40 cm de separación entre ambas para que crezcan sin competir por espacio ni nutrientes.
- Luz y temperatura: tanto el jazmín como la citronela necesitan buena exposición al sol y ambientes cálidos para desarrollarse correctamente.
- Ubicación: colocá ambas plantas en macetas o en el jardín, preferiblemente cerca de puertas, ventanas o balcones.
Otros beneficios de la unión entre el jazmín y la citronela
- Atrae polinizadores beneficiosos como abejas y mariposas.
- Embellece terrazas y jardines con su colorido y frescura.
- Perfuma los ambientes de manera duradera.
¿Cómo usar la citronela?

En caso de usar su aceite esencial, es recomendable diluirlo y no aplicarlo directamente sobre la piel. Se aconseja mezclarlo con un aceite de coco o almendra para evitar posibles irritaciones cutáneas.
También, puede colocarse el aceite en hornos o difusores, para que el aroma se esparza en el ambiente interior. En cuanto al exterior, puede plantarse de forma directa en el jardín o macetas para luego colocarla en terrazas o ventanas.
Las precauciones sobre la citronela
- Evitar el contacto con los ojos: ya sea el aceite u otras presentaciones como vela o aerosol, puede causar irritación en la vista y las mucosas por lo que se debe usar teniendo precaución de no afectar estas áreas sensibles. En caso de contacto accidental, lavar de manera inmediata.
- No aplicar directamente sobre la piel: es preferible diluir el aceite esencial en otro aceite como el de coco o almendras o bien en una crema hidratante para evitar irritaciones en la piel.
- Ventilar los ambientes si se usa en el interior: es importante mantener una ventana abierta siempre que se coloquen velas o sahumerios ya que la inhalación prolongada de su humo puede causar irritación respiratoria en algunas personas.
















