Hito científico: investigadores argentinos desarrollan un filtro doméstico que elimina nanoplásticos del agua
El sistema híbrido combina tecnología avanzada y bajo costo, con potencial para llegar al uso cotidiano en los hogares. El proyecto ya fue premiado y busca convertirse en una solución accesible frente a un problema creciente.

En un contexto global marcado por la creciente preocupación por la contaminación del agua, un desarrollo científico argentino abre una nueva puerta hacia soluciones accesibles y efectivas. Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) lograron diseñar un filtro doméstico capaz de eliminar nanoplásticos y microplásticos, contaminantes invisibles que representan uno de los mayores desafíos ambientales actuales.
El proyecto es liderado por Carla Di Luca en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales, con sede en Mar del Plata. Su innovación apunta a superar las limitaciones de los sistemas tradicionales, que no logran retener partículas de tamaño nanométrico.

¿Cómo funciona el filtro que podría revolucionar el acceso al agua segura?
A diferencia de los purificadores convencionales basados en carbón activado, este nuevo dispositivo incorpora una etapa de fotólisis con luz ultravioleta (UVC). Este proceso altera la superficie de los plásticos, haciéndolos más propensos a adherirse a materiales adsorbentes desarrollados a partir de residuos industriales.
De este modo, el sistema no intenta destruir las partículas, sino volverlas capturables. Se trata de un enfoque innovador frente a métodos como la ósmosis inversa, que si bien son efectivos, implican altos costos energéticos y eliminan minerales esenciales del agua.

Los nanoplásticos, por su tamaño inferior a un micrómetro, pueden atravesar filtros tradicionales sin ser detectados. Esta característica los convierte en un riesgo potencial para la salud humana y un desafío para la ingeniería ambiental.
“Las partículas quedan retenidas cuando su tamaño es mayor que el tamaño de poro del filtro. Su principal ventaja es que son relativamente económicos y fáciles de instalar; sin embargo, su eficacia depende de la porosimetría del GAC y no están diseñados para retener a las partículas más pequeñas”, explica Di Luca para OkDiario.
Filtro contra nanoplásticos del CONICET: de la investigación al uso cotidiano
El proyecto se encuentra actualmente en fase de validación experimental. Los científicos analizan su comportamiento en condiciones reales de agua de red, con el objetivo de garantizar su eficacia antes de avanzar hacia una escala comercial.

Entre los próximos pasos se encuentra la construcción de un prototipo funcional que permita evaluar su rendimiento fuera del laboratorio. Si los resultados se mantienen, el desarrollo podría transferirse a empresas para su producción masiva.
“Nuestra expectativa es que esta línea de trabajo pueda evolucionar hacia una solución innovadora, eficiente y accesible para la mitigación de micro- y nanoplásticos en sistemas de abastecimiento de agua”, afirma la investigadora.
El reconocimiento internacional no tardó en llegar: el proyecto recibió la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2025, destacando su potencial para convertirse en una herramienta clave frente a la contaminación del agua.


















