Alerta en Europa: el fenómeno silencioso que está transformando las montañas y preocupa a los científicos.
Alerta en Europa: el fenómeno silencioso que está transformando las montañas y preocupa a los científicos. Foto: Unsplash.

El cambio climático comienza a dejar señales cada vez más visibles, sobre todo en el sur de Europa. En Grecia, la disminución de la nieve en sus principales cordilleras no solo modifica el paisaje, sino que también pone en riesgo el abastecimiento de agua y la estabilidad de los ecosistemas.

Durante décadas, las montañas griegas fueron sinónimo de inviernos cubiertos de nieve. Sin embargo, esa imagen se desvanece. El estudio liderado por la Universidad de Cambridge reveló que la cobertura nival se redujo un 58% en apenas cuatro décadas, un dato que supera ampliamente la variabilidad climática normal.

Alerta en Europa: el fenómeno silencioso que está transformando las montañas y preocupa a los científicos. Foto: Unsplash.

La pérdida no solo afecta el paisaje, sino que compromete un recurso vital. “El rol de la nieve es fundamental. Funciona como un depósito natural”, explicó Konstantis Alexopoulos, investigador del Instituto Scott de Investigación Polar.

A diferencia de la lluvia, que se escurre rápidamente, “la nieve se derrite lentamente y abastece ríos, lagos y acuíferos durante los meses más cálidos”, añadió el científico.

Tecnología e inteligencia artificial para entender la crisis climática

Ante la falta de datos históricos en Grecia, los investigadores recurrieron a herramientas avanzadas. El equipo utilizó un modelo de inteligencia artificial llamado snowMapper, capaz de generar mapas diarios con una resolución de 100 metros sobre la presencia de nieve.

La investigación, publicada en la revista científica The Cryosphere y liderada por la Universidad de Cambridge, determinó que la capa de nieve en las principales montañas de Grecia cayó un 58% desde 1984. Foto: Freepik / IA

Este sistema fue entrenado con datos de regiones como los Alpes y los Pirineos, lo que permitió reconstruir la evolución de la nieve entre 1984 y 2025. Los resultados evidencian que el principal factor detrás del fenómeno es el aumento de las temperaturas.

Según el profesor Ian Willis, coautor del estudio, la temperatura define cuánta precipitación cae como nieve y cuánto tiempo permanece en el suelo: “Si las temperaturas siguen subiendo, habrá menos acumulación y un deshielo más rápido”.

Impacto ambiental y riesgo para el futuro del agua en el Mediterráneo

La reducción de la nieve ya tiene consecuencias concretas. Menos acumulación implica menor disponibilidad de agua durante los meses secos, lo que afecta al consumo humano, la agricultura y la generación de energía.

La reducción de la nieve ya tiene consecuencias concretas: menos acumulación implica menor disponibilidad de agua durante los meses secos. Foto: Unsplash.

Además, el fenómeno agrava otros problemas ambientales. En 2025, Grecia registró “los quintos incendios forestales más destructivos de las dos últimas décadas, con más de 46.000 hectáreas calcinadas”. La falta de reservas hídricas incrementa el riesgo de sequías y dificulta la recuperación de los ecosistemas.

Los científicos advierten que, si la tendencia continúa, el estrés hídrico se intensificará en toda la región mediterránea. “El grado de pérdida de nieve y el aumento de la temperatura se sitúan fuera de la variabilidad climática normal”, concluyó la investigación.

En este escenario, la gestión del agua se perfila como uno de los grandes desafíos para el sur de Europa, en un contexto donde el cambio climático ya dejó de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad tangible.