Ni grande ni chica: la maceta perfecta para que la lengua de suegra crezca correctamente
La planta más elegida por los amantes de las plantas debe tener algún cuidado extra para crecer sana y fuerte. Qué dicen los expertos en jardinería.

La lengua de suegra, también conocida como espada de San Jorge o sansevieria, es una de las plantas de interior más elegidas gracias a su aspecto moderno y a su extraordinaria resistencia. Producto de sus hojas rígidas y puntiagudas y su verde intenso, son una gran decoración para departamentos y casas con patio interno, creando una inconfundible ambientación hogareña.
Además de su valor ornamental, se destaca por su capacidad de adaptación. Originaria de África occidental, esta especie desarrolló una estructura similar a la de las suculentas, ya que almacena agua en sus hojas y tolera largos períodos sin riego, lo que la convierte en una opción ideal para principiantes.

A pesar de ser una planta todo terreno, los expertos en jardinería insisten en que la elección de la maceta correcta puede marcar la diferencia en su crecimiento, fortaleza y desarrollo. Pero ¿Cuáles son los aspectos que se deben tener en cuenta? Para muchos, el drenaje es la clave, mientras que, para otros, el tamaño de la maceta es importante.
Qué tipo de maceta necesita la lengua de suegra
El aspecto más importante a tener en cuenta es el drenaje. La Sansevieria no tolera el exceso de agua y sus raíces pueden pudrirse fácilmente si el sustrato permanece húmedo por demasiado tiempo. Por eso, la maceta debe contar siempre con orificios en la base.
En cuanto al material, los especialistas recomiendan:
- Macetas de terracota o cerámica sin esmaltar: permiten una mejor evaporación del exceso de humedad y ayudan a mantener las raíces sanas.
- Macetas de plástico: pueden utilizarse, pero requieren un control más estricto del riego para evitar encharcamientos.

A diferencia de otras plantas, la lengua de suegra prefiere macetas ajustadas. Un contenedor demasiado grande retiene más humedad de la necesaria y ralentiza su crecimiento.
Los expertos aconsejan elegir una maceta apenas 2 o 3 centímetros más grande que el cepellón, y cambiarla solo cuando las raíces comienzan a sobresalir por los orificios de drenaje o cuando la planta se ve demasiado apretada.

Debido a que sus hojas crecen de manera vertical y pueden alcanzar una buena altura, es importante optar por una maceta pesada y estable, especialmente en plantas adultas. Esto evita que se vuelque y ayuda a sostener mejor el peso de la planta.
Además de la maceta, el sustrato juega un papel fundamental. Se recomienda usar una mezcla suelta y bien aireada, similar a la de cactus y suculentas, que facilite el drenaje y evite el exceso de humedad. Con la maceta adecuada, buen drenaje y riegos moderados, la lengua de suegra puede crecer fuerte, saludable y mantener su aspecto elegante durante todo el año.


















