Reaquila, la app tipo “Uber” que fomenta la separación de residuos y formalizar a los recicladores urbanos
Emprendedores argentinos crearon Reaquila, una app que conecta a generadores de residuos con recicladores urbanos, digitaliza el proceso y permite hacer pagos electrónicos.

En Argentina se generan más de 45 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, pero menos de un 10% se recicla y la mayoría de estos materiales van a parar a rellenos sanitarios o -peor aún- a alguno de los más de 5.0000 basurales a cielo abierto que subsisten en el país, según datos del ex ministerio devenido en Subsecretaría de Ambiente. Al mismo tiempo, la industria del reciclado está operando al 50% de su capacidad instalada por falta de demanda, y más de 150 mil recuperadores urbanos trabajan sin acceso a derechos laborales ni un pago justo por los servicios ambientales que prestan.
Una solución tecnológica, creada por emprendedores bonaerenses, puede contribuir a resolver esta problemática, al conectar a recicladores y generadores de residuos y facilitar el pago electrónico de estos servicios.
Se trata de Reaquila, una app que al estilo “Uber” permite a hogares, comercios e industrias “publicar” los residuos reciclables que generan (papel, cartón, plástico, vidrio, metales, textiles, entre otros) y conectarse con recicladores urbanos que pasan a buscarlos. La misma app les permite a los recicladores vender esos materiales a la industria, y percibir un pago por ambas tareas (retiro de los residuos y su reventa), a través de una billetera digital.
“Nuestra plataforma permite a los usuarios solicitar la recolección de sus envases y residuos reciclables de manera similar a los servicios de entrega como Rappi o PedidosYa”, explica Martín Parra, co-fundador de la startup. Además, el sistema incluye sensores que se instalan en contenedores públicos de reciclado, donde los usuarios pueden escanear un código y recibir puntos por depositar sus residuos correctamente, que luego son canjeados por recompensas como descuentos en comercios y el transporte.
A fines de 2025, Reaquila logró un acuerdo con Mastercard y las “fintech” Pomelo y Wibond para otorgar una billetera digital a los recicladores, a través de la cual reciben los pagos y acceden a una serie de beneficios como promociones y oportunidades de ahorro e inversión.
Por cada servicio de retiro de los reciclables, los usuarios pagan $ 2000 a los recuperadores, o pueden optar por una suscripción mensual para el retiro una, dos o tres veces por semana (según el volumen generado).

“Hoy, cada cartonero en Argentina percibe en promedio unos $350 dólares al mes, un ingreso que no refleja el valor real de su aporte ambiental”, explica Parra y agrega: “Con la digitalización que proponemos, esa cifra podría triplicarse, generando una verdadera inclusión laboral y social, y mejorando sensiblemente la calidad de vida de miles de familias”, propone.
Solución local para un problema global
La idea de crear Reaquila surgió en 2020 en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, durante la pandemia, cuando Parra y tres socios —Facundo Roque, Maximiliano Fuchs y Maximiliano Rodríguez— instalaron un punto limpio en un terreno baldío cedido por Roque. Los vecinos podían dejar allí sus residuos secos, correctamente clasificados, y a cambio recibían puntos canjeables por descuentos en comercios locales.
“Queríamos que la gente viera valor en lo que tiraba”, recuerda Parra. Ese experimento comunitario fue el germen de un ecosistema digital que hoy combina reciclaje, inclusión y tecnología financiera”, recuerda Parra.

Tras probar el funcionamiento del sistema y expandirlo por el boca a boca en su ciudad, los emprendedores comenzaron a presentar la iniciativa ante inversores, y en concursos locales e internacionales.
En 2022, Reaquila logró su primera inversión institucional: u$s 53.000 del Grupo Sancor Seguros. Un año más tarde, el marketplace de materiales reciclados donde las industrias pueden comprar insumos recuperados; y en 2024 la startup fue seleccionada por el programa de aceleración de empresas “Lanzadera”, del grupo empresario español Mercadona.
El emprendimiento se trasladó a Valencia, y a partir de allí se implementó en otras ciudades de España, donde el sistema de gestión de residuos exige una trazabilidad de los materiales para que las compañías generadoras de envases se hagan cargo de su recuperación y reciclado (algo que en Argentina no es obligatorio ya que el país aún no cuenta con una Ley de Responsabilidad Extendida del Productor).
En 2025, los emprendedores realizaron una prueba piloto en algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires. En 2026 esperan poder extenderlo a toda la ciudad, donde 12 cooperativas se ocupan de recolectar los reciclables de los contenedores, y cientos de recuperadores informales hacen lo propio sin acceder a un pago por esta tarea ni obtener un precio justo por los materiales que recuperan.
Negocio circular
El modelo de negocio de Reaquila se apoya en tres pilares: las comisiones de las suscripciones de usuarios, los servicios fintech vinculados a la billetera, y la venta de datos de trazabilidad a empresas.

En la actualidad trabajan con marcas como Coca-Cola, CCU, Tetra Pak, Chango Más, Alvear Supermercados y Sancor Seguros, que utilizan el sistema para medir su impacto ambiental y cumplir con los estándares de economía circular.
“Para las empresas es fundamental validar cuánto recuperan realmente. Hasta ahora se manejaban con declaraciones juradas y consultoras, sin tecnología. Nosotros ofrecemos trazabilidad de punta a punta, basada en datos”, asegura Parra.
La compañía emplea a unas diez personas de forma directa y colabora con más de 150 cooperativas, lo que representa a unas 5.000 personas en toda la cadena. Actualmente, recupera unas 7.200 toneladas de materiales al año, aunque su potencial de crecimiento es mucho mayor.
Con operaciones activas en España, Chile, Uruguay y Argentina, la compañía fundada en Bahía Blanca facturó el último año más de 1,5 millones de dólares, demostrando además que -con ayuda de la tecnología- los residuos pueden transformarse en valor agregado y empleo digno para miles de personas.


















