Alerta por la aparición de lagartos overos en La Plata: el beneficio desconocido que traen

Vecinos de distintos barrios platenses detectaron lagartos en patios y jardines con la llegada del calor. Especialistas explican que se trata del lagarto overo, una especie inofensiva, propia de esta época del año, que cumple un rol clave en el control natural de ratones y lauchas.

Lagartos overos en la ciudad de La Plata.
Lagartos overos en la ciudad de La Plata. Foto: X/@pilaradiario

Con la llegada del calor, vecinos de distintos barrios de la ciudad de La Plata comenzaron a alertar por la aparición de lagartos en patios, jardines y alrededores de viviendas.

Si bien su presencia suele generar sorpresa e incluso temor por su tamaño y aspecto, especialistas coinciden en que se trata de un fenómeno habitual de esta época del año y que estos animales son inofensivos para las personas. Además, cumplen un rol clave en el control de roedores.

¿Cómo es el lagarto que aparece en los alrededores de las casas en La Plata?

El protagonista más frecuente de estos encuentros es el lagarto overo, el mayor de los saurios argentinos del género Salvator o Tupinambis. Según describen los especialistas Jorge D. Williams, Diego O. Di Pietro y David G. Vera, este reptil puede superar el metro y medio de longitud total, siendo su cola casi el doble del largo del cuerpo. Posee una cabeza ancha, miembros fuertes y una coloración verde oscura, casi negra, con manchas blancas y bandas que se extienden hasta la cola.

Lagartos overos en la ciudad de La Plata. Foto: X/@eldialp

En la provincia de Buenos Aires, el lagarto overo es la única especie de este tipo presente, y por eso también se lo ve en La Plata. Investigadores de la UNLP y el Conicet explican que se adapta a diversos ambientes, aunque prefiere zonas húmedas cercanas a arroyos o lagunas. Sin embargo, no es extraño encontrarlo en jardines, parques y áreas periurbanas, donde suele refugiarse bajo troncos, chapas o escombros.

Se trata de un animal ágil, buen nadador y rápido corredor, que cava cuevas poco profundas para refugiarse. Su dieta es muy variada: consume frutas, insectos, huevos y pequeños vertebrados como roedores, aves o anfibios. Incluso puede alimentarse de restos orgánicos, lo que lo convierte en un aliado natural para mantener alejados a ratones y lauchas de las viviendas.

Entre diciembre y marzo, los lagartos overos se vuelven más visibles porque atraviesan su período reproductivo. Es en estos meses cuando salen con mayor frecuencia a buscar alimento y pareja. Las hembras pueden poner entre 20 y 50 huevos en cuevas, y los machos suelen protagonizar breves enfrentamientos antes de la cópula.

Lagartos overos en la ciudad de La Plata. Foto: X/@0221comar

Si bien su apariencia recuerda a reptiles más peligrosos, los especialistas insisten en que no representan una amenaza. “Son totalmente inofensivos y hay que dejarlos tranquilos”, remarca Williams. Solo pueden reaccionar de forma defensiva si se sienten acorralados, especialmente frente a perros curiosos. En esos casos, pueden intentar morder o golpear con la cola, pero nunca atacan sin motivo.

Lejos de ser un problema, la presencia del lagarto overo es un beneficio para el entorno. Su sola aparición ahuyenta roedores y ayuda a mantener el equilibrio natural en zonas urbanas y periurbanas. Por eso, ante un encuentro, la recomendación es simple: observarlo a distancia y permitir que siga su camino.