Cambios en la vida familiar con mascotas: una ciudad puso un límite legal para tener perros en una casa
Esta normativa fijó un máximo de canes según el tipo de vivienda y desató un fuerte debate sobre hasta dónde puede meterse el Estado en la dinámica familiar. Cuáles son las especificaciones.

Es cierto que cada vez son más las familias alrededor del mundo que tienen uno o más perros en su casa y, aunque son grandes compañeros y mejoran la cotidianeidad familiar, lo cierto es que a veces también generan problemas vecinales. Por eso, una ciudad de Estados Unidos decidió avanzar con una normativa curiosa: decretó hasta cuántos perros se pueden tener.
La medida, que ya es ley, establece un límite claro según el tipo de vivienda y refuerza los controles sobre licencias y vacunación, con el argumento de mejorar la convivencia urbana y prevenir situaciones de negligencia. Esta iniciativa no tardó en convertirse en polémica, debido a que los pobladores insisten en que regular la cantidad de mascotas en un hogar se siente como una intromisión directa en la intimidad.

La ciudad de Estados Unidos que tiene un límite de perros por casa
Pero ¿qué dice la ley?, aprobada por el estado de Oregón y aplicada en la ciudad de The Dalles, actualiza el código municipal del control animal y entró en vigor el pasado 7 de enero, marcando una diferencia clara entre viviendas:
- Casas unifamiliares: hasta cuatro perros adultos por hogar.
- Departamentos, dúplex y viviendas multifamiliares: máximo dos perros adultos por unidad.
En todos los casos, se permite solo una hembra destinada a la cría por vivienda. Según las autoridades locales, el objetivo es evitar el hacinamiento, reducir conflictos entre vecinos y prevenir casos de abandono o maltrato en un contexto de ciudades cada vez más densas.

Qué pasa con quienes ya tienen más perros de los permitidos
Uno de los puntos más sensibles de la norma tiene que ver con las familias que, antes de la entrada en vigencia, ya convivían con más perros de los que ahora permite la ley.
Para estos casos, la ciudad habilitó un régimen especial conocido como grandfathering. En la práctica, esto significa que no habrá sanciones inmediatas, siempre que los dueños cumplan con ciertos requisitos.
Los propietarios deberán declarar su situación ante el servicio de control animal dentro de los 60 días posteriores al inicio de la ordenanza, con fecha límite el 8 de marzo de 2026, y tramitar una licencia individual para cada perro antes del 1 de julio de 2026.

Hay una condición clave: los perros registrados bajo este régimen no pueden ser reemplazados. A medida que los animales fallezcan, sean dados en adopción o salgan del hogar, el número total deberá reducirse hasta ajustarse al máximo legal. Para muchas familias que rescataron perros de la calle o de refugios, esta cláusula funciona como un freno a futuro.
Además, la ordenanza refuerza la obligatoriedad del sistema de vacunas, antirrábicas vigentes (sin incluir todos los gastos veterinarios anuales que una mascota requiere) y se deberá abonar una tarifa fijada por el sistema municipal de Oregon. Este registro otorgará a cada perro una chapita identificatoria y un collar que deberán llevar a todos lados.


















