Mejorá la calidad de vida de tu gato: para qué sirve dejarle una prenda de ropa con tu olor y en qué momento hacerlo
Según los veterinarios y etólogos felinos, el olor familiar del humano de referencia puede tener un impacto directo en el bienestar emocional de la mascota, en determinadas situaciones. Conocé los beneficios y detalles claves que hay que tener en cuenta.

La calidad de vida de los gatos es primordial para muchos dueños. En este contexto, existe una simple recomendación que puede ayudar en la rutina diaria de la mascota: dejar una prenda con olor del dueño en el lugar donde duerme el gato.
Según etólogos felinos e información difundida en diferentes páginas especializadas como ‘PetMD’, el olor familiar del humano de referencia puede tener un impacto directo en el bienestar emocional del gato, en determinadas situaciones.

La colocación de una prenda usada (buzo, remera o funda de almohada) en el espacio de descanso de la mascota puede convertirse en un importante recurso ambiental. Algunas de las funciones que cumple esta acción, según los veterinarios:
- Aporta una sensación de seguridad y contención, ya que el olor del dueño es un referente emocional para el gato.
- Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, en especial en situaciones de cambio o ausencia.
- Favorece un descanso más profundo, al asociar el lugar de sueño con una experiencia positiva y familiar.
- Refuerza el vínculo humano-gato, incluso cuando el dueño no está presente.
Este recurso suele recomendarse en momentos puntuales, como por ejemplo: cambios en la rutina diaria, la llegada de una nueva mascota a la casa, una mudanza, viajes del dueño o visitas prolongadas.
Detalles a tener en cuenta antes de dejarle una prenda con olor a tu gato

Si bien es una práctica sencilla, los especialistas aconsejan tener en cuenta algunos cuidados básicos para que sea realmente beneficiosa para la mascota:
- Asegurarse de que la prenda no tenga cordones, botones o partes que puedan desprenderse.
- Colocarla en el lugar donde el gato ya suele dormir, sin obligarlo a cambiar de espacio.
- Evitar ropa con perfumes intensos, suavizantes fuertes o productos químicos recientes.
- Lavar o cambiar la prenda de forma periódica para mantener la higiene.
- Usar una prenda limpia pero ya utilizada, que conserve el olor natural del dueño.
Finalmente, los etólogos felinos coinciden en que no se debe forzar al gato a usarla. No obstante, si el animal la adopta de forma natural, es una señal muy clara de que le resulta reconfortante.



















