Mudarse con perros: cómo convertir un desafío para nuestra mascota en una transición tranquila hacia un nuevo hogar
Cambiar de casa es uno de los momentos más importantes para toda la familia e incluso para las mascotas. Cuáles son los mejores tips para lograrlo sin estrés ni malos tragos.

El momento de la mudanza suele ser uno de los más importantes para una familia, ya que atraviesa a todos por igual y, sobre todo, afecta mucho la rutina de los perros. Aunque para nosotros puede tratarse de una etapa que se cierra o de cierta organización, para ellos, que perciben el mundo fundamentalmente a través de su olfato, puede representar una experiencia confusa y estresante.
Por eso, planificar el traslado pensando también en tu mascota no es un lujo: es una forma de proteger su bienestar emocional y físico. Esto debe contemplarse debido a que los perros son criaturas de hábitos y cambiar de hogar implica nuevos olores, sonidos y espacios desconocidos.
Según los veterinarios, es directamente una ruptura temporal de la rutina diaria y alrededor del 30% de las mascotas pueden mostrar signos de estrés durante una mudanza, como esconderse, perder el apetito o cambios en su comportamiento normal.

Así como los humanos podemos sentir ansiedad antes de un gran cambio, ellos también pueden experimentar una respuesta al estrés si no se toman medidas para apoyarlos. En este sentido, veterinarios expertos de Royal Canin idearon una guía para realizar una mudanza sin sobresaltos.
Guía: el paso a paso infalible para una mudanza con perro más tranquila
Comenzá a prepararlo con anticipación. Esto implica acostumbrarlo a los viajes en auto, al transportín e incluso al nuevo hogar. Podés reforzar este comportamiento con premios y caricias para que asocien este movimiento como un evento positivo y no como un hecho traumático. Una vez que el perro ya se haya habituado a la idea de viajar, podés seguir estos tips:
Mantené la rutina lo más estable posible
Los horarios de comida, salida a pasear y juegos son un ancla emocional para tu perro. Intentá respetarlos incluso cuando el resto de la casa esté en caos por cajas y embalajes.

Planificación del día de la mudanza
No lo dejes solo con desconocidos. Puede asustarse con el ir y venir de personas y cajas. Si es posible, dejalo en casa de un amigo o cuidador ese día, o en una habitación segura con sus cosas favoritas.
El primer día en la nueva casa
Prepará una “zona segura” con su cama, juguetes y objetos con olor familiar. Esto le dará una sensación de identidad y pertenencia desde el primer momento. Además, es muy importante que lo dejes explorar de forma gradual cada espacio, sin prisas y acompañándolo en cada momento.
No lo dejes solo por largos períodos de entrada. Su confianza hacia el nuevo espacio se construye paso a paso y necesitan del acompañamiento de los humanos para poder adaptarse a que se trata de un lugar seguro y sin complicaciones.

Señales de estrés: qué observar en perros
Después de la mudanza, es normal que tu perro necesite días o incluso semanas para adaptarse. Algunos signos comunes de estrés incluyen:
- Pérdida de apetito
- Ladridos excesivos o destructividad
- Nerviosismo o hiperactividad
- Rascar puertas o muebles
Si estos signos persisten, consultá con tu veterinario para descartar ansiedad severa o necesidad de apoyo profesional. Con una visita, podrás resolver el tema y ayudar a tu perro a que se adapte a la nueva casa sin complicaciones ni miedos. Al final, tratarlos con amor y paciencia los ayuda a que la transición del hogar sea mucho más fácil para ellos.



















