Los perros necesitan bañarse para mantenerse limpios y frescos durante el verano. Foto: X/Grok.

Aunque muchos animales pueden asearse por sí mismos, el verano cambia las reglas del juego. El calor, los paseos más largos y los juegos al aire libre hacen que nuestros compañeros de cuatro patas, especialmente los perros, necesiten una ayuda extra para mantenerse limpios y cómodos.

Según especialistas en cuidado animal, una buena rutina de higiene no solo mejora su aspecto, sino también su salud. El pelaje es uno de los grandes indicadores: cuando se descuida, pierde brillo, se ve opaco o amarillento y puede aparentar suciedad incluso si el animal está sano.

Según especialistas en cuidado animal, una buena rutina de higiene mejora la salud de los perros. Foto: X/Grok.

La recomendación general es una vez al mes. Bañarlos con más frecuencia puede provocar sequedad, irritaciones y dañar la piel a largo plazo.

¿Cómo bañar a un perro en verano?

Primero hay que mojar bien al animal. Luego, se aplica el shampoo sobre todo el lomo, se masajea con suavidad y se deja actuar unos minutos. El enjuague debe ser profundo, sin restos de producto. Para terminar, un buen acondicionador ayuda a evitar que el pelo se vuelva poroso.

Las toallitas húmedas para bebé son una gran aliada: limpian sin irritar. También, puede usarse shampoo en seco, sobre todo en zonas como las patas o la barba, donde se acumula más suciedad.

El baño excesivo puede provocarle al perro sequedad, irritaciones y daños en la piel a largo plazo. Foto: X/Grok.

Por otro lado, cepillar a diario elimina polvo, restos y evita que la suciedad se adhiera al pelaje. El cepillo debe elegirse según el tipo de pelo: cerdas más firmes para pelo corto, suaves y lisas para pelajes largos.

Una limpieza profunda en las zonas más sucias

Algunas zonas del cuerpo de los perros tienden a oxidarse con mayor facilidad, como por ejemplo, los lagrimales, la barba y el área genital. Por este motivo, requieren cuidados más especiales:

  • En el caso de la barba, secarla luego de que el animal beba agua y lavarla después de cada comida, ya que el contacto frecuente con la humedad y los restos de alimento favorece la aparición de manchas.
  • Los ojos deben limpiarse a diario con soluciones especiales para prevenir la oxidación.
  • Luego de cada paseo, es recomendable higienizar la zona genital con toallitas para bebé y, si el pelaje es largo, mantenerlo recogido para evitar que se ensucie.