El verdadero motivo detrás de los “besos” de los perros.
El verdadero motivo detrás de los “besos” de los perros. Foto: Freepik.

Una conducta muy habitual en los perros es lamer a sus dueños, sobre todo cuando estos llegan a casa. Aunque suele interpretarse como un gesto cariñoso, lo cierto es que detrás de esos “besos” pueden esconderse otros motivos que no siempre están vinculados únicamente al afecto.

De acuerdo con Enrique Solís, adiestrador canino y presidente de la ONG Leal Can, el lamido puede responder a varias razones. Entre ellas, menciona una muestra de cariño, un comportamiento instintivo, una forma de comunicación o incluso una señal de estrés, dependiendo del contexto y del estado emocional del animal.

Una conducta muy habitual en los perros es lamer a sus dueños. Foto: Unsplash.

Por qué los perros lamen a las personas

La revista Psychology Today, especializada en comportamiento humano y salud mental, señala que la mayoría de las personas interpreta los lamidos de sus perros como una expresión de amor. Sin embargo, aclara que no existe una explicación científica única que determine con precisión por qué los perros desarrollan esta conducta, aunque sí hay varias hipótesis aceptadas.

Una de las más difundidas sostiene que el lamido es una manifestación de afecto aprendida desde la etapa de cachorro. Según el medio, este comportamiento podría estar asociado al cuidado que reciben de sus madres, que los lamen para alimentarlos, limpiarlos y calmarlos. En ese sentido, lamer sería una forma que los perros encuentran para vincularse emocionalmente con las personas.

Aunque suelen dirigir los lamidos al rostro, los perros también pueden hacerlo en otras partes del cuerpo, como brazos o piernas, especialmente cuando buscan contacto o atención.

Aunque suelen dirigir los lamidos al rostro, los perros también pueden hacerlo en otras partes del cuerpo. Foto: Freepik

Otra teoría apunta a que este gesto podría estar relacionado con el hambre, como una herencia del comportamiento de los canes salvajes. Psychology Today explica que, en especies como los lobos, los cachorros lamen la boca de los adultos cuando regresan de cazar, lo que provoca la regurgitación de alimento para las crías. De esta forma, el lamido en los perros domésticos podría ser un vestigio de ese mecanismo ancestral.

Desde otra perspectiva, el American Kennel Club —organización dedicada al registro de razas puras— sugiere que muchos perros lamen porque han aprendido que esa acción genera una reacción positiva en sus dueños. Caricias, palabras amables o risas funcionan como un refuerzo que incentiva la repetición del comportamiento. Según explica la entidad, cuando un perro recibe atención al lamer, entiende que esa conducta es efectiva para lograrla.

¿Tiene que ver con el sabor de la transpiración?

Una creencia bastante extendida indica que los perros lamen a las personas porque la piel tiene un sabor salado producto de la transpiración. No obstante, el autor de un artículo publicado en Psychology Today advierte que los perros poseen menos receptores gustativos para la sal que los humanos, lo que pone en duda esta explicación.

Muchos perros suelen lamer los pies de sus dueños. Foto: Unsplash.
Perros. Fuente: Unsplash

Ante la falta de estudios concluyentes, el investigador realizó una prueba experimental con 20 personas que convivían con un solo perro. El experimento consistió en observar cuánto tiempo el animal lamía cada una de las rodillas de su dueño, cuando una de ellas tenía mayor concentración de sal que la otra.

Para llevarlo a cabo, los participantes se lavaron ambas rodillas y luego aplicaron una solución salina solo en una. Posteriormente, se sentaron frente a sus mascotas. El procedimiento se repitió en tres oportunidades, con pausas de al menos una hora entre cada ensayo.

Los resultados mostraron que no hubo diferencias significativas en el tiempo que los perros dedicaron a lamer la rodilla con sal y la que no la tenía. En consecuencia, la hipótesis de que los perros lamen por el gusto salado de la transpiración no cuenta con respaldo empírico sólido.