Ni el Everest ni el Etna: así es el supervolcán de 4.000 metros oculto en el fondo del Océano Pacífico
Oculto a miles de metros bajo el océano, este coloso sorprende por sus dimensiones y su origen milenario. Considerado uno de los volcanes más grandes del planeta, su historia sigue intrigando a la ciencia.

A miles de metros bajo el océano Pacífico se esconde una de las estructuras geológicas más sorprendentes del planeta. Se trata de un gigantesco volcán submarino que, por su tamaño, llegó a ser considerado el más grande de la Tierra. Aunque permanece oculto bajo el agua, el llamado Macizo de Tamu despierta interés científico por su origen, dimensiones y características únicas.
¿Qué es el Macizo de Tamu y dónde se ubica exactamente?
El Macizo de Tamu es un volcán submarino de tipo escudo, es decir, una formación creada por lava que se expande en capas, generando una estructura ancha y de pendientes suaves. Se encuentra en el noroeste del océano Pacífico, aproximadamente a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, dentro de una extensa meseta submarina conocida como Shatsky Rise.
Su tamaño es realmente descomunal: tiene unos 650 kilómetros de ancho y se eleva hasta unos 4.000 metros desde el fondo oceánico. En términos de superficie, llega a abarcar cientos de miles de kilómetros cuadrados, comparable con países enteros.

Durante años, los científicos debatieron si se trataba de un solo volcán o de varios superpuestos. Sin embargo, investigaciones más recientes sostienen que podría ser una única estructura volcánica gigantesca, lo que lo convierte en uno de los mayores volcanes jamás identificados en la Tierra.
¿Está activo este supervolcán submarino?
A pesar de su tamaño imponente, el Macizo de Tamu no está activo. Los estudios indican que dejó de tener actividad volcánica hace aproximadamente 140 millones de años, durante el período Cretácico temprano.
Esto significa que hoy se lo considera un volcán extinto. Además, investigaciones geológicas señalan que su estructura está profundamente integrada en la corteza terrestre, lo que hace extremadamente improbable que vuelva a entrar en erupción.

Sin embargo, su estado “dormido” no le quita relevancia. Al contrario, es una pieza clave para entender cómo se forman los grandes volcanes y cómo evoluciona la corteza oceánica a lo largo de millones de años.
El origen del coloso: ¿cómo se formó este volcán hace millones de años?
El Macizo de Tamu se formó hace aproximadamente entre 130 y 145 millones de años, en un período relativamente corto en términos geológicos.
Su origen está vinculado a una intensa actividad volcánica en el fondo marino, donde enormes cantidades de magma emergieron desde el interior de la Tierra. A diferencia de otros sistemas volcánicos que se desarrollan a partir de múltiples focos, en este caso la lava habría fluido desde un único punto central, expandiéndose en todas direcciones y formando su característica estructura en forma de escudo.
Este proceso generó capas sucesivas de basalto que se extendieron a lo largo de cientos de kilómetros, creando una de las formaciones volcánicas más grandes conocidas. Además, su formación coincidió con la interacción de varias placas tectónicas, lo que favoreció la acumulación masiva de material volcánico en esa zona del océano.



















