Therians, la comunidad que se identifica con animales.
Therians, la comunidad que se identifica con animales. Foto: Pinterest.

A simple vista, la escena puede resultar desconcertante. En una plaza, en un parque o incluso en un punto turístico tan concurrido como el Barrio Chino de Buenos Aires, aparecen personas con máscaras, colas de animales y movimientos que imitan a perros, lobos o felinos.

Algunos transeúntes se detienen, sacan el celular y registran el momento con curiosidad o entusiasmo. Otros prefieren acelerar el paso y evitar cualquier tipo de contacto. Detrás de esas imágenes virales, sin embargo, hay una comunidad que asegura vivir una experiencia identitaria profunda y poco conocida: los therians.

Therians, la comunidad que se identifica con animales. Foto: Pinterest.

Qué son los therians

Lejos de definirse como una tribu urbana o una moda pasajera, los therians explican que lo suyo no es un hobby ni una puesta en escena. “Me identifico con un perro, pero soy plenamente consciente de que soy humano”, explica un therian consultado por Clarín, que en redes sociales se volvió conocido por sus apariciones públicas. Según detalla, la clave está en la forma de percibirse y de mirar el mundo, no en una intención de “convertirse” literalmente en un animal.

En Argentina existe una comunidad organizada llamada “Xul Solar”, integrada por alrededor de 120 personas de entre 11 y 30 años. Lo que los une, aseguran, es una “vivencia identitaria” compartida.

A diferencia de los “furros”, que suelen enfocarse en el cosplay y en personajes antropomórficos, los therians sostienen que su identidad no se elige ni se actúa. Es incorrecto decir que nos autopercibimos animales, porque no queremos transicionar ni tener los derechos de un animal. La identificación es parcial e involuntaria”, señala.

Therians, la comunidad que se identifica con animales. Foto: Pinterest.

El concepto tiene raíces en la llamada teriantropía, una creencia o experiencia que comenzó a tomar forma en foros de internet a principios de la década de 1990, especialmente en Estados Unidos. En esos espacios, usuarios debatían sobre identidades no humanas, inicialmente asociadas a figuras míticas como los hombres lobo. Con el tiempo, esos intercambios virtuales derivaron en encuentros presenciales y en la conformación de comunidades más amplias.

El furor therian en Argentina

En los últimos meses, el fenómeno se expandió con fuerza en la Argentina. Además de reuniones frecuentes en parques de la Ciudad de Buenos Aires, se organizaron encuentros en Posadas, Bariloche y otras provincias. Para las próximas semanas, hay convocatorias previstas en Jujuy, Mendoza y Tucumán, lo que da cuenta de un movimiento que crece y se diversifica.

Therians en el Barrio Chino de Buenos Aires. Video: Instagram / aerosnic.

Dentro del propio grupo, remarcan que no existe una única manera de ser therian.Lo que nos diferencia es la identidad, no lo que uno hace. No todos caminamos en cuatro patas ni usamos máscaras”, explica otra therian consultada también por Clarín, que se define como “poli therian” por identificarse con más de un animal. Según aclara, prácticas como los llamados “quadrobics” o el uso de accesorios son apenas estereotipos visibles, no requisitos.

Quizás por eso, advierten, muchos therians pasan completamente inadvertidos en la vida cotidiana. “En cualquier momento podés cruzarte con uno y no darte cuenta”, concluyen. Detrás del misterio y la sorpresa que generan, aseguran, hay una búsqueda personal de identidad que todavía despierta más preguntas que respuestas.