Un problema si lo tenés cerca: el árbol que nunca deberías plantar junto a tu casa
Aunque se trata de una planta popular por su soporte y su gran sombra en el verano, puede generar daños estructurales irreversibles con el paso del tiempo. Cuál es y por qué es problemático.
Los árboles suelen ser grandes aliados en el hogar, ya que aportan sombra, reducen la temperatura en el verano, mejoran el entorno y hasta purifican el aire. Sin embargo, no todas las especies son recomendables para plantar cerca de una vivienda, ya que sus raíces o sus restos pueden generar destrozos irreversibles e incluso problemas de salud.
El árbol que más molesta si lo tiene tu vecino
Y aunque parezcan inofensivos a simple vista, hay un árbol en particular que nunca debe plantarse cerca: el pino. Se trata de una planta resistente, que crece con relativa rapidez y se adapta a distintos climas. Pero con el paso de los años puede convertirse en un dolor de cabeza si está demasiado cerca de la estructura de la casa.
El principal problema del pino está bajo tierra. Sus raíces, aunque no siempre visibles en la superficie, tienden a expandirse a medida que el árbol crece. Con el tiempo, pueden afectar la vereda y las baldosas, generar presión sobre los cimientos del hogar, interferir en cañerías o en los sistemas de drenaje.
Además, su tamaño adulto no es menor. Muchas variedades alcanzan gran altura y desarrollan copas amplias, lo que aumenta el riesgo de caída de ramas durante tormentas o vientos fuertes.
Por qué no deberías tener un pino cerca de casa
Más allá de las raíces, el pino también genera inconvenientes en el mantenimiento diario. La caída constante de acículas (sus hojas en forma de aguja) puede obstruir canaletas y desagües. A esto se suma la resina, una sustancia pegajosa que puede manchar pisos, autos y superficies exteriores, y que suele ser difícil de limpiar y hasta puede ser perjudicial para la salud.
¿Significa que hay que evitarlo siempre? No necesariamente. El pino puede ser una excelente opción en terrenos amplios, campos o jardines grandes donde tenga suficiente espacio para desarrollarse lejos de construcciones.
El problema surge cuando se lo planta demasiado cerca de la casa sin considerar su crecimiento a largo plazo. Antes de elegir cualquier árbol, es fundamental informarse sobre su tamaño adulto y el comportamiento de sus raíces.