Canas amarillas: los trucos detrás de su cuidado para mantenerlas siempre radiantes y saludables
Para aquellas personas que prefieren dejarse el pelo al natural, a veces este fenómeno resulta trabajoso. Cuáles son las claves para mantener las canas brillantes y saludables.
Para muchas mujeres tener canas no es un problema. Muy por el contrario, es un signo de estética, elegancia y hasta empoderamiento. Sin embargo, con el paso del tiempo puede aparecer un matiz indeseado: el tono amarillento, que arruina por completo la melena blanca y gris que dejan las canas.
Entender por qué ocurre y cómo prevenirlo es clave para mantener unas canas brillantes, saludables y con su color original. A diferencia del cabello con color, las hebras blancas carecen de melanina, el pigmento que protege la fibra capilar y su ausencia hace que el pelo gris y blanco sea más vulnerable al óxido y a la absorción de residuos externos.
Por qué se vuelven amarillas las canas
Por eso, acciones tales como fumar cigarrillos, estar expuestos al polvo urbano, los rayos UV de forma prolongada y el uso frecuente de planchita y secador de pelo hacen que las canas se tornen amarillentas, opacas y sin brillo.
Con el tiempo, estos factores modifican la estructura del cabello y generan ese efecto que muchas personas buscan evitar. Además, los shampoos cargados de sulfato también podrían provocar el efecto de las canas amarillas y por ende, la debilitación del cuero cabelludo.
Cómo evitar las canas amarillas y conservar el blanco natural
La buena noticia es que existen soluciones efectivas para mantener el tono gris o blanco sin reflejos cálidos.
- Usar shampoo violeta o morado: el shampoo matizante es el aliado principal. Su pigmento violeta neutraliza los tonos amarillos gracias al contraste en la rueda de color. Consejo: usarlo 1 o 2 veces por semana y alternarlo con un shampoo hidratante para evitar reflejos lila o resequedad.
- Incorporar mascarillas nutritivas: las canas suelen ser más secas y porosas. Aplicar una mascarilla nutritiva una vez por semana ayuda a recuperar brillo, mejorar la elasticidad y mantener la hidratación del cuero cabelludo
- Reducir el uso de calor: limitar la plancha y el secador disminuye la oxidación. Cuando se utilicen herramientas térmicas como el protector térmico.
- Proteger el cabello del sol: el sol es uno de los mayores responsables del amarilleo. Para prevenirlo es usando productos capilares con filtro UV, enjuagando con agua tibia en lugar de caliente y cubriendo el cabello con sombrero en exposiciones prolongadas.
- Evitar sulfatos y detergentes agresivos: optar por fórmulas suaves, sin sulfatos fuertes, ayuda a mantener la humedad natural del cabello y evita que la fibra se vuelva opaca o amarillenta.
Ante dudas o cambios bruscos en el color del cabello, es recomendable consultar con un dermatólogo o tricólogo para descartar problemas subyacentes y recibir un tratamiento personalizado.
Solución integral para mantener las canas blancas
La clave está en combinar tres pilares:
- Neutralización del color (shampoo violeta).
- Hidratación profunda semanal.
- Protección frente a calor, sol y contaminación.
Con una rutina adecuada y productos específicos para cabello gris o blanco, es posible evitar las canas amarillas y conservar un tono natural, luminoso y saludable durante más tiempo.