Lacio, rizado o con frizz: cuáles son las claves para elegir bien el shampoo, según los dermatólogos
Usar los productos inadecuados pueden provocar caspa, caída del cabello y hasta desequilibrios importantes en el cuero cabelludo. Qué cosas tenemos que tener en cuenta y qué debemos saber antes de lavarnos el pelo.

Elegir un shampoo parece una decisión simple, ya que solo basta con comprar uno que tenga las características que buscamos para que el pelo se vea sano y fuerte. Sin embargo, los especialistas en salud capilar advirtieron que un producto mal seleccionado no solo afecta la estética, sino que también puede generar problemas importantes en el cuero cabelludo, generar exceso de grasa o sequedad e incluso irritación.
Desde la Sociedad Argentina de Dermatología indicaron que el primer paso para una buena elección es conocer el tipo de cuero cabelludo que tenemos, ya que no todos los productos funcionan de la misma manera en cada persona. De hecho, los dermatólogos coincidieron en que el error más común es usar un shampoo “genérico” sin tener en cuenta las necesidades específicas del pelo.

Además, remarcan que el cuidado capilar no depende solo del producto, sino también de cómo se utiliza y con qué frecuencia se lava el cabello, factores que inciden directamente en la salud del cuero cabelludo. El shampoo tiene como función principal limpiar el cuero cabelludo, eliminar la grasa, la células muertas y el resto de otros productos, pero si no es para nuestro tipo de cabello, podría generar el efecto contrario. De hecho, el uso de productos incorrectos pueden generar afecciones como caspa o dermatitis seborréica.
Otro error muy común es elegir el producto únicamente por la marca o la publicidad, ya que los expertos insisten en priorizar la composición y las necesidad reales de cada cuero cabelludo por sobre las tendencias de moda.

Cómo elegir el shampoo según tu tipo de cabello
Los dermatólogos coinciden en que no existe un shampoo universal. La elección debe basarse en las características del cuero cabelludo:
- Cabello graso: requiere shampoos con mayor poder de limpieza para controlar el exceso de sebo.
- Cabello seco o dañado: necesita fórmulas más suaves e hidratantes, con componentes como aceites o pantenol.
- Cabello con caspa o dermatitis: puede requerir productos específicos con activos como ketoconazol o ácido salicílico, siempre bajo indicación médica.
También es clave prestar atención al pH del producto. El cuero cabelludo tiene un pH cercano a 5,5, por lo que utilizar shampoos muy alcalinos puede alterar su equilibrio natural y dañar la fibra capilar.
Además de tener en cuenta qué tipo de pelo tenemos y cuales son sus necesidades, los especialistas destacan una serie de pautas básicas para elegir y usar correctamente el shampoo:
- Conocer el tipo de cuero cabelludo antes de comprar
- Leer la etiqueta y los ingredientes del producto
- No usar más cantidad de la necesaria
- Aplicarlo principalmente en las raíces y no en todo el largo del cabello
- Evitar cambiar de shampoo constantemente sin motivo

Además de elegir el shampoo correcto, es necesario saber cuál es la frecuencia de lavado esencial para cada persona: mientras algunos necesitan lavar el cabello a diario, otros pueden hacerlo con menor frecuencia, según la producción de grasa y el tipo de pelo.
Si aparecen síntomas como picazón, descamación, caída excesiva o irritación persistente, los especialistas recomiendan consultar a un profesional. En estos casos, el uso de shampoos específicos o tratamientos indicados por dermatólogos puede ser clave para evitar que el problema se agrave.














