El Caribe olvidado: qué pasó con Isla Margarita, el destino furor de Venezuela durante el 2000 que padeció a Maduro

Años atrás, la isla fue uno de los destinos caribeños más elegidos por los argentinos gracias a sus precios accesibles, playas paradisíacas y buena atención. Hoy, tras años de crisis, aislamiento y abandono, Isla Margarita intenta dejar atrás el olvido y volver a encontrar su lugar en el mapa turístico.

Qué pasó con Isla Margarita, el destino furor de los 2000.
Qué pasó con Isla Margarita, el destino furor de los 2000. Foto: Instagram @margarita_ve

La Isla Margarita parece un recuerdo borroso. Un destino que supo brillar con fuerza en el Caribe y que, con el paso del tiempo, fue desapareciendo del radar turístico. Cambiaron los contextos y, para muchos viajeros, la isla venezolana quedó congelada en la memoria de sus años dorados, cuando era sinónimo de playas cálidas, buena atención y precios difíciles de igualar.

La época dorada del turismo argentino

Durante los años 2000, Margarita fue una de las grandes estrellas para el turismo argentino. Con valores que rondaban entre los 1.000 y 1.200 dólares, los paquetes incluían vuelo con Aerolíneas Argentinas hasta Caracas y conexión con Conviasa hacia la isla. A eso se sumaban traslados, asistencia al viajero y estadía en hoteles de 3 y 4 estrellas, muchos bajo un sistema all inclusive sencillo, más cercano a una pensión completa que al lujo extremo.

Isla Margarita, Venezuela. Foto: Instagram @margarita_ve

La propuesta era tentadora: playas paradisíacas, buena hospitalidad y la posibilidad de visitar Coche, la pequeña isla ubicada al sur, famosa por sus aguas transparentes y la variedad de actividades acuáticas. Todo, además, a un precio muy inferior al de otros destinos del Caribe como Punta Cana, Cancún o Playa del Carmen.

Pandemia, crisis y olvido

Ese esplendor comenzó a diluirse de forma gradual. En 2015, la ruptura de relaciones con Colombia impactó de lleno en el destino: había vuelos semanales desde Cali y Bogotá que aportaban un caudal clave de turistas. Con menos visitantes, los resorts empezaron a mostrar señales de deterioro. Escasez de insumos básicos, problemas de agua y cortes de luz frecuentes se volvieron parte de la rutina.

Isla Margarita, Venezuela. Foto: Instagram @margarita_ve

La pandemia terminó de empujar a Margarita hacia el borde del olvido, en un escenario atravesado además por una fuerte polarización política, restricciones de combustible y serias dificultades logísticas que golpearon de lleno al sector turístico.

La situación no es exclusiva de Margarita. Venezuela, y en menor medida Cuba, perdieron millones de dólares en ingresos turísticos y miles de puestos de trabajo. Para dimensionarlo: si apenas el 1% de los estadounidenses decidiera viajar hoy a estas islas, la infraestructura actual no alcanzaría para recibirlos. Faltarían hoteles, vuelos, transporte, rutas e insumos básicos.

Isla Margarita, Venezuela. Foto: Instagram @margarita_ve

Hoy, Isla Margarita intenta, con esfuerzo y cautela, volver a existir en el mapa turístico. No como la postal intacta de otros tiempos, sino como un destino que busca reinventarse después de haber quedado, durante años, al margen del Caribe. Y ahora, con la detención de Nicolás Maduro, esta ilusión de recuperación cobra más fuerza que nunca.