Alerta sanitaria en CABA: registran el primer caso de la cepa más agresiva y contagiosa de la viruela del mono
Se trata de un hombre de 31 años residente en la Ciudad de Buenos Aires y que no tiene antecedentes de viajes recientes. Cómo se contagia este virus.

En las últimas horas, el Ministerio de Salud de la Nación informó sobre el primer caso en Argentina de viruela del mono (Mpox) del clado Ib. Esto pone en alerta a las autoridades, ya que pertenece a una variante considerada más contagiosa y con mayor severidad potencial que las ya detectadas hasta el momento en el país.
Se trata de un hombre de 31 años residente en la Ciudad de Buenos Aires y que no tiene antecedentes de viajes recientes. Según trascendió, fue atendido y evolucionó correctamente.

La variante clado Ib de Mpox fue detectada en varios países de Europa y las Américas: este año se confirmaron casos en Estados Unidos, Canadá, Brasil y México, y también aumentó la transmisión en Francia, Portugal y España.
En Argentina se habían reportado 5 casos de clado II, una variante menos virulenta que Ib. Cuatro de las infecciones se registraron en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y una en Río Negro.
Caso en Argentina de variante clado Ib
Las autoridades sanitarias confirmaron en la Ciudad de Buenos Aires un caso de mpox en un hombre de 31 años que acudió a consulta médica tras presentar varios síntomas en los días previos, entre ellos erupción cutánea, fiebre, dolor y linfadenopatías.
Según informaron, el paciente no registraba viajes recientes al exterior, aunque sí manifestó haber tenido múltiples contactos sexuales nuevos en las semanas previas al inicio de los síntomas.
El diagnóstico se confirmó a través de una prueba PCR y posterior secuenciación genética, que permitió identificar al virus como Mpox clado Ib. Por su parte, los especialistas indicaron que la investigación epidemiológica continúa en curso y, hasta el momento, no se detectaron casos secundarios asociados a este paciente.

¿Qué es la viruela del mono?
La mpox es una enfermedad zoonótica viral. Los síntomas iniciales de infección humana son fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de espalda y ganglios linfáticos inflamados, lo cual posteriormente evoluciona para convertirse en erupciones generalizadas en la cara y el cuerpo.
La mayoría de las personas contagiadas se recuperan en unas cuantas semanas, pero algunas pueden experimentar una enfermedad grave o incluso morir.
En agosto del 2024, la OMS declaró de manera oficial que el brote de Mpox fuera de las zonas endémicas tradicionales de África se había convertido en una emergencia de salud pública de importancia internacional, el nivel de alerta más alto que la autoridad sanitaria mundial puede emitir.

¿Qué síntomas provoca la viruela del mono?
Este virus produce síntomas similares a los observados en el pasado con viruela, aunque es menos grave. Se caracteriza por lesiones cutáneas que suelen concentrarse en la cara, las palmas y las plantas.
Los primeros síntomas incluyen fiebre, malestar general, dolor de cabeza y, a veces, dolor de garganta y tos. Puede provocar agrandamiento de ganglios (a diferencia de la viruela clásica). A uno o tres días de la fiebre se presenta el rash, que generalmente se inicia en la cara y luego se disemina a otras partes del cuerpo.
Una vez que se han caído todas las costras, una persona ya no es contagiosa. La enfermedad típicamente dura de dos a cuatro semanas y la mortalidad actualmente es de alrededor del 1%. Se presentan las formas más severas en niños y en pacientes inmunocomprometidos. El período de incubación (tiempo desde la infección hasta el inicio de los síntomas) suele ser de 7 a 14 días y el curso de la enfermedad puede durar de entre 14 y 21 días.

¿Cómo se transmite la viruela del mono?
La Mpox se transmite principalmente por contacto estrecho con una persona infectada. Las vías más frecuentes son:
- Contacto directo con lesiones en la piel, costras o fluidos corporales.
- Contacto prolongado cara a cara, a través de gotas respiratorias.
- Relaciones sexuales o contacto íntimo.
- Objetos contaminados, como ropa, sábanas o toallas.
- Contacto con animales infectados, aunque esto es menos frecuente.
- También puede transmitirse de una persona embarazada al bebé durante el embarazo.


















