Conrado Estol, neurólogo, sobre el descanso: “Dormir con luz mínima puede aumentar el riesgo de infarto y ACV”
El especialista advierte sobre cómo incluso la luz mínima en la habitación —como la del router, el cargador del teléfono o un reloj LED— puede alterar los ritmos circadianos, afectar la calidad del sueño y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo infarto, accidente cerebrovascular (ACV) y fibrilación auricular.

Dormir con luz encendida, aunque sea mínima, puede tener consecuencias graves para la salud. Así lo advierte Conrado Estol, neurólogo, quien explica que nuestro cerebro interpreta la oscuridad como una señal para descansar, y cualquier exposición a luz altera este proceso natural.
“Si tenés el router prendido, la luz del cargador del teléfono o un reloj LED encendido en la habitación, esa luz mínima ya es suficiente para aumentar el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular (ACV) y fibrilación auricular, que es una arritmia muy seria, especialmente en jóvenes y mujeres”, asegura Estol.

Luz artificial y riesgos cardíacos comprobados
El especialista se refiere a estudios recientes que confirman esta relación. Un trabajo publicado en JAMA Network Open analizó a casi 89 000 adultos en el Reino Unido que usaron sensores de luz en la muñeca para medir la exposición nocturna y fueron seguidos durante casi 10 años.
Los resultados mostraron que quienes dormían expuestos incluso a niveles bajos de luz tenían mayores riesgos de enfermedades cardiovasculares, como infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular y ACV, en comparación con quienes dormían en completa oscuridad. Este hallazgo respalda la idea de que incluso una luz tenue puede alterar los ritmos circadianos y afectar la salud del corazón.
Consejos para dormir en completa oscuridad
Según Estol, la recomendación es apagar todas las luces innecesarias antes de dormir y mantener la habitación completamente oscura. “Nuestro cuerpo está programado para interpretar la oscuridad como una señal de descanso. Exponerlo a luz artificial durante la noche altera ese mecanismo y puede tener consecuencias graves”, concluye.
Entre los consejos prácticos se incluyen:
- Apagar routers, cargadores y cualquier luz LED en el dormitorio.
- Usar cortinas opacas o persianas que bloqueen la luz externa.
- Evitar mirar pantallas luminosas al menos 30 minutos antes de dormir.

Dormir en completa oscuridad no solo mejora la calidad del sueño, sino que también protege la salud cardiovascular a largo plazo, según evidencia científica y la experiencia de especialistas como Conrado Estol.
Cuántas horas hay que dormir por día
“Dormir menos de seis horas o más de nueve aumenta el riesgo de morir antes. Esa es la evidencia”, afirma el especialista de manera contundente.
En ese sentido, explica que a partir de los 25 o 30 años el cerebro comienza a perder capacidad de sueño, por lo que es completamente normal que, con el paso del tiempo, el descanso no sea igual al de la adolescencia. “A los 18 uno se acostaba y 13 horas después se despertaba en la misma posición. Eso a los 40 ya no pasa”, señala.

Sin embargo, advierte que existe una creencia muy extendida que no siempre es correcta: pensar que cuanto más se duerme, mejor. “Dormir más de nueve horas podría ser una señal de que algo no está funcionando bien en el organismo. El cuerpo, de manera natural, no necesita dormir 9, 10 u 11 horas”, sostiene.
En esa línea, agrega que las personas que duermen diez horas no lo hacen porque sea saludable, sino porque hay un problema subyacente que las lleva a necesitar más descanso. “No es algo que se note de un día para el otro. Tal vez no se manifiesta mañana ni pasado, pero puede aparecer dentro de diez años”, advierte.
Por último, el médico remarca que para un descanso adecuado y reparador, lo ideal es dormir entre 7 y 8 horas por noche, un rango que se asocia con mejor salud física, mental y mayor expectativa de vida.


















