Hoja de ruta sin precedentes: expertos impulsan una declaración para mejorar la alfabetización en salud y reducir costos sanitarios
La declaración de consenso y el nuevo informe describen cinco acciones prioritarias para una región donde la baja alfabetización sanitaria cuesta miles de millones de dólares al año y afecta de forma desproporcionada a mujeres, personas mayores y poblaciones de bajos ingresos.

Un panel compuesto por expertos internacionales, ha publicado la Declaración de Consenso, hecho sin precedentes, junto con el informe “Del consenso a la acción: impulsando el progreso en la alfabetización en salud”, que incluye recomendaciones prácticas para situar la alfabetización en salud en el centro de las políticas públicas.
La iniciativa forma parte del programa Health Inclusivity Index de The Economist Impact, y cuenta con el apoyo del grupo Haleon, junto a académicos, expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Internacional de Alfabetización en Salud e instituciones de 10 países.
La urgencia del tema está respaldada por pruebas sólidas: la Fase 3 del Índice de Inclusión en Salud (2025) mostró que reducir la baja alfabetización en salud en un 25% podría generar ahorros de 303.000 millones de dólares anuales en los 40 países analizados, el mayor potencial de reducción de costes entre las siete condiciones de salud evaluadas. Ahora, el objetivo está en convertir ese potencial en un impacto real.

Los datos también muestran la magnitud del desafío. En todos los países analizados, los costes anuales de salud por persona con baja alfabetización son 2,8 veces mayores que entre quienes tienen alta alfabetización, impulsados por un mayor uso de medicamentos con receta (70% frente a 41%), así como por más visitas médicas y urgencias. En América Latina, este escenario es aún más complejo: las desigualdades socioeconómicas, la diversidad lingüística y la fragmentación de los sistemas de salud amplifican estas disparidades, reforzando la necesidad de acciones coordinadas y estructurales en la región.
¿Cuál es la situación en Argentina?
Un estudio del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires encontró que el 30,1% de los pacientes tenía una alfabetización sanitaria inadecuada, con una fuerte asociación con un bajo nivel educativo; los pacientes con hasta 7 años de educación formal tenían 45 veces más probabilidades de tener una alfabetización insuficiente.
Otro estudio del mismo grupo, con pacientes diabéticos, encontró una prevalencia aún mayor: el 60,3% tenía una alfabetización insuficiente, con un impacto directo en el control glucémico (hemoglobina glicada del 8,15% frente a 7,15%).
Estos datos son especialmente relevantes considerando la fragmentación del sistema sanitario argentino entre el sector público, las obras sociales y la medicina privada, lo que amplifica las barreras de navegación para las poblaciones vulnerables. Aunque el país no forma parte de la muestra del Índice, los hallazgos globales —como el hecho de que las personas con bajo nivel de alfabetización tienen costes sanitarios hasta 2,8 veces mayores— son coherentes con la evidencia local y refuerzan la urgencia de incluir la alfabetización sanitaria en la agenda política de la región.
Cinco acciones para cambiar el escenario
El mensaje central de las nuevas publicaciones es un cambio de paradigma: la alfabetización en salud debe dejar de tratarse como un déficit individual y convertirse en responsabilidad compartida de gobiernos, sistemas de salud, sector privado y sociedad civil.
- Enfoque intersectorial – Integrar la alfabetización en las políticas de salud, educación, trabajo y tecnología. Consagrarlo como un derecho humano. Países como Escocia, Australia, Alemania y China ya tienen planes nacionales.
- Organizaciones sanitarias transformadoras – Rediseñar procesos para que sean comprensibles. La técnica de enseñanza fue eficaz en el 95% de los estudios.
- Co-creación de información – Materiales desarrollados con poblaciones. Folletos y herramientas digitales como áreas prioritarias. IAs ya usadas para simplificar las comunicaciones (con supervisión humana).
- Combatir la desinformación – Amenaza global (WEF, 2024). Farmacias comunitarias y líderes locales como aliados. En Etiopía, 40.000 trabajadores comunitarios ayudaron a reducir la mortalidad materna en un 73 por ciento.
- Medición y datos – +200 instrumentos, escenario fragmentado. China: la alfabetización aumentó del 6% (2008) al 29,7% (2023). Medición para identificar barreras, nunca para etiquetar.
En definitiva, invertir en alfabetización sanitaria no es solo una cuestión de equidad: es una de las mayores oportunidades económicas disponibles para los gobiernos de América Latina.

















