General Motors mantendrá un esquema de paradas en su producción de 2026.
General Motors mantendrá un esquema de paradas en su producción de 2026.

En un contexto complejo marcado por la desaceleración de la actividad económica y la retracción del consumo, la automotriz General Motors confirmó que mantendrá paradas de producción durante todo el 2026. La medida impactará directamente en su planta ubicada en la provincia de Santa Fe, donde se continuará aplicando un esquema de inactividad mensual que ya viene funcionando desde hace tiempo y que refleja las dificultades que atraviesa el sector automotriz en la Argentina.

Actualmente, General Motors opera con menos de la mitad del personal que tenía en 2024. En concreto, la empresa cuenta con menos de 600 operarios, cuando hace apenas dos años la dotación superaba los 1.000 trabajadores. Esta reducción significativa se explica, en gran parte, por los planes de retiros voluntarios implementados durante 2025, que achicaron de manera considerable la nómina de empleados.

Santa Fe - General Motors
General Motors operará con un esquema reducido de trabajo en su planta de Santa Fe.

¿Cómo repercute la decisión de General Motors a sus empleados?

El esquema confirmado por la empresa implica una semana de inactividad por mes. Durante esos períodos, los empleados perciben únicamente el 75% de su salario habitual, lo que genera una merma directa en los ingresos mensuales. Desde el gremio advierten que esta situación profundiza la incertidumbre laboral y económica de los trabajadores y sus familias, que ven afectada su capacidad de planificación y consumo ante la falta de ingresos completos.

General Motors, fábrica, producción automotríz
La industria automotriz se ve atravesando una merma en su demanda.

Según señalan fuentes sindicales, la decisión de General Motors no hace más que reflejar la caída sostenida de las ventas que atraviesa la industria automotriz en general y la empresa en particular. En ese sentido, el ajuste productivo estaría orientado a concentrar los recursos exclusivamente en la fabricación del modelo Chevrolet Tracker, dejando de lado otros proyectos industriales.

Este esquema de suspensiones rotativas y reducciones salariales prolonga una política de ajuste que la compañía viene aplicando desde hace varios años. Lejos de tratarse de una medida aislada, forma parte de una estrategia de adaptación a un escenario económico adverso que, por ahora, no muestra señales claras de recuperación para el sector.