Preservativos
Preservativos

En un contexto de un número creciente de enfermedades de transmisión sexual, la marca Tulipán redujo drásticamente su planta de empleabilidad. La firma Kopelco S.A., dueña de la marca, disminuyó en un 60% el número de personal contratado al despedir 220 personas.

Llegó a contar con 355 empleados directos y hoy se ve en la obligación de despedir a parte de su personal. Tulipán representa un 40% de presencia en el mercado de preservativos y ha sido utilizada por el Estado como protagonista de campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Preservativos Tulipán Foto: Tulipán

Qué dijeron desde la empresa

Felipe Kopelowicz, gerente general de la empresa, contó: “Tenemos caídas de ventas de hasta el 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así”. Describió al presente de la firma como “un jaque total” y a los precios de preservativos como “populares” para sobrevivir. El impacto principal fue en el segmento textil de la planta de San Martín y San Luis.

La empresa sostiene que los principales factores que influyen en esta crisis son la baja del poder adquisitivo y la competencia con China; paralizaron la demanda de productos de mano de obra intensiva. El ingreso de prendas confeccionadas y textiles del gigante asiático hace “imposible” la competencia para la fabricación local de elásticos y puntillas.

Francia reembolsará preservativos bajo receta médica para luchar contra el sida
Preservativos

Además, Kopelowicz se mostró perdido en la situación y cuestionó al gobierno por la falta de comunicación. “Nunca nadie llamó a la cámara” y “toman medidas sin conocer la realidad de la industria”, contaba. El empresario expresó su decepción personal por no haber podido revertir la situación de sus trabajadores. “No sé qué música bailar, no sé cuál es el piso”.

Para el ejecutivo, desmantelar la estructura productiva local por ineficiencias puntuales es, en sus palabras, “un suicidio”.

Qué opinó de la Reforma Laboral

Kopelowicz se mostró escéptico sobre la Reforma Laboral recientemente promulgada por la administración de Javier Milei y sostuvo que la clave reside en la reactivación económica. “Puede hacer que alguien tome algún empleado más, pero si uno no se siente tranquilo en su trabajo, no va a consumir. Hoy la gente tiene salarios, pero no llegan”, concluyó, reflejando el sentimiento de un sector que ve cómo la caída de la demanda interna pone en riesgo décadas de trayectoria fabril.