Comienza el juicio contra un presunto violador que se cosió la boca y un ojo

Un hombre será juzgado a partir del 1 de septiembre próximo acusado de violar a cuatro menores de entre 12 y 16 años y matar a golpes a uno de ellos, hecho que tuvo lugar en la localidad bonaerense de La Matanza en 2005.
El juicio será contra Cristian Prato, de 31 años, a quien se lo acusa de abuso sexual con acceso carnal, homicidio agravado y corrupción de menores, y que hasta el momento viene realizando varias huelgas de hambre, e incluso llegó a coserse la boca y un ojo en forma de protesta por su detención, en el penal Nº 43 de González Catán, donde está actualmente alojado.
El hecho habría sucedido a mediados de 2005, en una vivienda de la localidad de Villa Celina, en La Matanza, donde el acusado compartía su vivienda con otros menores, entre ellos su sobrino e hijos de vecinos.
Todo surgió luego de que el acusado -según la denuncia- violase a los menores, tres nenes y una nena, en reiteradas oportunidades en el interior de la casa, y un día tras discutir con uno de ellos, lo llevó a la habitación y le dio tantos golpes, también utilizando una maza, que lo dejó sin vida.
Según los investigadores, los otros menores escuchaban de una habitación lindante los pedidos de auxilio del chico de 12 años previo a su muerte, y luego el acusado los obligó a guardar el cuerpo sin vida en una bolsa de consorcio y arrojarlo en un baldío.
Incluso, tras cometer el asesinato, el acusado habría amenazado de muerte a los otros tres menores para que no denunciaran el hecho.
Pero el cuerpo de la víctima fue encontrado en un baldío con restos de arcilla, con lo cual la Policía allanó una carpintería donde trabajaba el acusado.
El hombre siguió amenazando a los otros menores pero esta vez para que se autoincriminaran en el hecho, razón por la cual durante la primera etapa de la investigación los nenes estuvieron bajo sospecha.
Pero al poco tiempo y frente a una jueza de Menores, los chicos se quebraron y relataron que habían sido víctima de abuso por parte del acusado, lo que fue constatado por pericias médicas.
El juicio en donde el acusado podría ser condenado a cadena perpetua, se llevará a cabo en el Complejo de la Policía Científica denominado Puente 12, bajo rigurosas medidas de seguridad.
Es que sumado a que el acusado tiene antecedentes de reaccionar violentamente, también se comprobó que tiene una "personalidad psicopática".
Además, se tuvo en cuenta que los menores que fueron víctimas de los hechos deberán prestar declaración testimonial en el juicio, y allí se debe resguardar sus identidades.
El Tribunal Oral Criminal Nº 5 (TOC5) de La Matanza, integrado por los jueces Gabriela Hirsuto, Matías Deane y Javier González, será quien tendrá a cargo la realización del juicio.















