Mapa de Argentina en la actualidad
Mapa de Argentina en la actualidad Foto: ArgetinaXplora

Hay mapas que no solo ubican ríos, montañas y rutas: también delatan climas de época. Uno de los más llamativos es un documento de 1954 que, al recorrer la Argentina, sorprende con dos nombres que hoy suenan imposibles: “Provincia Presidente Perón” y “Provincia Eva Perón”. Ese registro cartográfico dejó impreso un capítulo brevísimo pero contundente: durante un puñado de años, Chaco y La Pampa fueron rebautizadas y así figuraron en papeles oficiales y materiales educativos.

Lo más curioso es que el cambio de nombres no fue un simple capricho tipográfico: estuvo atado a un proceso mayor, la provincialización de dos territorios nacionales que durante décadas no tuvieron los mismos derechos políticos que las provincias “históricas”.

Chaco y La Pampa: qué nombre llevaron en la década de 1950

A comienzos de los años 50, tanto el Territorio Nacional del Chaco como el Territorio Nacional de La Pampa dejaron atrás esa condición administrativa y pasaron a ser provincias. Ese salto se formalizó con la Ley 14.037, sancionada el 20 de julio de 1951 y promulgada el 8 de agosto de 1951, que declaró provincias a ambos territorios y abrió el camino para que redactaran sus propias constituciones.

Mapa argentina Foto: Libros peronistas

Con esa nueva etapa institucional, llegaron también los nombres que hoy parecen “de otro país”:

  • Chaco adoptó en su primera constitución provincial (aprobada el 22 de diciembre de 1951) la denominación “Provincia Presidente Perón”, nombre que rigió durante los años siguientes hasta ser removido tras el golpe de 1955.
  • La Pampa fue llamada “Provincia Eva Perón” en la constitución sancionada el 29 de enero de 1952, y esa denominación también se sostuvo solo por un período breve antes de revertirse.

En otras palabras: no fue solo “un apodo”, sino un nombre consignado constitucionalmente y reproducido en mapas y documentos de la época.

El contexto: por qué se decidió rebautizar a estos territorios nacionales

Para entender el rebautismo hay que retroceder un paso: los Territorios Nacionales dependían en gran medida del poder central. Sus habitantes, por largos tramos de la historia argentina, tuvieron derechos políticos restringidos y un margen de autogobierno menor que el de las provincias, algo que alimentó movimientos provincialistas durante décadas.

La provincia Eva Perón explicada en los libros de la época Foto: Archivo

En ese marco, el impulso provincializador de comienzos de los 50 combinó presión social local, organización sindical y decisión política. Investigaciones y reconstrucciones históricas señalan que la campaña en favor de la provincialización fue intensa y sostenida, con petitorios y delegaciones que reclamaban autonomía y representación plena.

Un dato clave: el propio sitio oficial de La Pampa recuerda que el proyecto que derivó en la Ley 14.037 fue enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo y también estuvo impulsado por una presentación formal ante el Senado vinculada al reclamo provincializador.

¿Y el cambio de nombre? Ahí aparece la dimensión simbólica. En aquellos años, la política argentina estaba atravesada por una fuerte construcción de identidad y pertenencia, y renombrar nuevas provincias funcionó como un gesto de época: una marca en el mapa para subrayar el nacimiento institucional y el relato de “nueva Argentina”. Esa lógica es señalada en reconstrucciones periodísticas e históricas sobre el tema.

El “detalle” que vuelve todo más tangible es que el cambio se ve: un artículo de divulgación histórica destaca un mapa de 1954 donde ya figuran ambos nombres, señal de que la denominación circulaba en materiales impresos y archivos. Y no solo en cartografía: el archivo digital Libros Peronistas exhibe páginas de manuales escolares de 1953 y 1954 donde aparecen “Provincia Presidente Perón (Chaco)” y “Provincia Eva Perón (La Pampa)” dentro de mapas para uso educativo, lo que muestra cómo el nombre se instaló también en la escuela.

Qué pasó con los nombres de estas provincias después de 1955

Como ocurre con tantos símbolos, la duración de estos nombres dependió del contexto político. En septiembre de 1955, el derrocamiento del gobierno nacional en el marco de la autodenominada Revolución Libertadora marcó un quiebre: las nuevas autoridades avanzaron en la eliminación de referencias que identificaban al período anterior, y eso incluyó toponimia y denominaciones institucionales.

En el caso de La Pampa, fuentes históricas y periodísticas coinciden en que el nombre “Provincia Eva Perón” fue dejado sin efecto y se estableció que volviera a denominarse “La Pampa”. En paralelo, Chaco abandonó la denominación constitucional “Provincia Presidente Perón” y recuperó el nombre “Chaco”.

Por qué Eva Perón descansa en la Recoleta mientras Juan Domingo Perón fue enterrado en San Vicente Foto: Wikipedia

Un episodio institucional relevante vino después: en abril de 1956 se dictó una proclama que dejó sin efecto la Constitución Nacional de 1949 y también anuló constituciones provinciales de ese ciclo, incluyendo las de La Pampa (Eva Perón) y Chaco (Presidente Perón), lo que reordenó el marco jurídico provincial.

Con el tiempo, La Pampa terminaría sancionando una nueva constitución (1960), en un proceso posterior y controversial según reconstrucciones históricas, pero lo central para esta historia es que los nombres “Eva Perón” y “Presidente Perón” salieron del mapa oficial y no volvieron como denominaciones provinciales permanentes.