¿Nueva presidenta de Venezuela?: quién es Delcy Rodríguez, la responsable de administrar el país tras la captura de Nicolás Maduro
Luego del arresto del gobernante venezolano a manos de Estados Unidos, el Tribunal Supremo de Justicia designó a la vicepresidenta como la encargada de garantizar la continuidad del poder, en un escenario de máxima incertidumbre política.
Con los sucesos históricos de este sábado que marcaron la captura del presidente Nicolás Maduro a manos de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el panorama político de Venezuela sufrió un sobresalto que probablemente tenga consecuencias a futuro y que lejos está de estabilizarse por estas horas.
Frente a este caótico panorama, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del país caribeño determinó que quien debe quedar a cargo del país ante la ausencia de Maduro es la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de 56 años.
“Se ordena que la ciudadana Delcy Eloína Rodríguez Gómez, vicepresidenta ejecutiva de la República, asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”, expresó la presidenta de la Sala Constitucional, Tania D´Amelio, al leer un comunicado transmitido de forma obligatoria en radio y televisión.
¿Quién es Delcy Rodríguez, la presidenta electa por el TSJ en Venezuela?
Esta dirigente chavista se ve envuelta en la historia grande de Venezuela de manera intempestiva frente a la necesidad de un proceso de reorganización institucional tras la captura de Maduro.
Entretanto, los pronunciamientos de la comunidad internacional pesan fuerte frente a lo que sucede en el país caribeño, con opiniones a favor y en contra de lo llevado a cabo por las Fuerzas Armadas estadounidenses encabezadas por Donald Trump.
Con su incursión en las altas esferas políticas, Rodríguez ha podido ejercer una importante ascendencia sobre los altos mandos militares. En su trayectoria política cuenta con importantes cargos que desempeñó en la última década. Antes de este sábado, fue vicepresidenta Ejecutiva (desde el 2018), ministra de Petróleo (desde agosto de 2024) y ministra de Economía y Finanzas (desde el 2020).
En ese 2018 es que también asumió la dirección del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), la agencia de inteligencia venezolana. Se recibió de abogada de la Universidad Central de Venezuela. También supo ser ministra de Relaciones Exteriores (2014-2017) y presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (2017). Su hermano, Jorge Rodríguez, es actualmente el presidente de esta Asamblea Nacional.
Con su asunción como presidenta del país (designada por el TSJ), ha exigido pruebas de vida de Nicolás Maduro, principalmente en las primeras horas que implicó su captura, en la madrugada y la mañana de este sábado 3 de enero de 2026.
Cabe recordar que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho públicamente que su país estará a cargo de administrar a Venezuela hasta tanto se produzca una transición ordenada y se presume pueda haber elecciones libres. Por ello, la designación de Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela por parte del TSJ aún no queda clara si se hará efectiva o quizá dependa de las decisiones políticas que se tomen en las próximas horas.
De todos modos, fue el propio Trump quien reconoció que la funcionaria chavista se ha mostrado dispuesta a cooperar con la administración estadounidense para una eventual transición ordenada.
En ese contexto, también Trump advirtió que si esa “predisposición” para cooperar por parte de Rodríguez no se hace evidente, podría haber “una segunda ola de ataques si es necesaria”.
Así también se manifestó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien mencionó que EE.UU. está dispuesto a colaborar con las autoridades chavistas, pero mientras se tomen “las decisiones adecuadas”.
El devenir político y social de Venezuela continúa siendo seguido de cerca por la comunidad internacional, que observa con atención el alcance de las decisiones adoptadas por Rodríguez en medio de una crisis de larga data. En este contexto, ella gana protagonismo como un actor clave del escenario institucional, en un panorama atravesado por la inestabilidad, la incertidumbre y las expectativas ante posibles reconfiguraciones del poder.













