Visualmente impactante: así es el agujero azul más profundo del planeta que parece no tener fondo
Taam Ja’ deslumbra por su color intenso y su impresionante profundidad. Con más de 420 metros y un fondo que aún no se ha alcanzado, este agujero azul combina misterio, belleza y un nombre maya que significa “agua profunda”.
En el corazón del Caribe mexicano, a más de 7.000 kilómetros de Argentina, existe un punto del océano que parece no tener fin. Allí se encuentra Taam Ja’, una gigantesca cavidad submarina que hoy ostenta el récord del agujero azul más profundo del mundo. Su nombre proviene del idioma maya y se traduce como “agua profunda”, una definición tan simple como exacta.
El fenómeno está ubicado en la bahía de Chetumal, al sur de Quintana Roo, una zona famosa por sus cenotes y paisajes submarinos fuera de lo común. Sin embargo, Taam Ja’ se diferencia del resto por su escala colosal y por el misterio que todavía rodea su estructura interna.
Un contraste visual impactante
Los llamados agujeros azules son formaciones naturales que se originaron a lo largo de miles de años, cuando cavernas de piedra caliza colapsaron y quedaron inundadas por el mar. Su color azul intenso se debe a la profundidad y a la forma en que la luz se absorbe en su interior, generando un contraste visual impactante desde la superficie.

En ese universo submarino, Taam Ja’ se convirtió en una referencia única. Las mediciones actuales indican que supera los 420 metros de profundidad, aunque los investigadores aún no lograron alcanzar su punto más bajo. Este dato fue suficiente para desplazar al histórico Gran Agujero Azul de Belice, popularizado en 1960 por Jacques-Yves Cousteau.
El interés científico no tardó en crecer. Desde 2011, el sitio es objeto de estudios continuos y, en 2023, equipos del Conahcyt y del Ecosur lograron obtener mediciones precisas gracias al uso de un perfilador CTD, una herramienta capaz de registrar profundidad, temperatura y salinidad del agua.
Una posible conexión con el mar Caribe
Los resultados arrojaron datos sorprendentes: en el interior de Taam Ja’ existen distintas capas de agua con características físicas bien diferenciadas. Estas variaciones sugieren la posible existencia de conexiones subterráneas con el mar Caribe, una hipótesis que podría redefinir el conocimiento sobre la dinámica de estas estructuras.

Más allá de su récord, Taam Ja’ también representa un reconocimiento a la herencia cultural de la región. El uso de un nombre de origen maya refuerza el vínculo entre la ciencia moderna y los saberes ancestrales, y recuerda que la naturaleza sigue siendo protagonista de descubrimientos que desafían lo que creemos conocer.









