La plataforma Troll A.
La plataforma Troll A. Foto: Fundación Aquae

En uno de los entornos más hostiles del mundo se instaló una plataforma marina diseñada para la extracción y procesamiento de gas natural, que se convirtió en la construcción más pesada y profunda del planeta.

Se trata de Troll A, una estructura ubicada en aguas profundas del mar del Norte, que pertenece al yacimiento Troll, uno de los más importantes de Noruega. Esta plataforma de gas no es solo la mayor y más pesada del mundo, sino también el objeto más grande que el ser humano trasladó por la superficie del planeta.

La plataforma Troll A. Foto: Wikipedia

A diferencia de muchas plataformas petroleras, esta construcción no flota ni se sostiene sobre pilotes, descansa directamente sobre el océano, anclada por su propio peso. Su función principal es separar y transportar el gas extraído hacia tierra firme, operando de manera continua y bajo condiciones extremas.

Las impresionantes características de Troll A

Troll A es una construcción única en el planeta Tierra, tanto por su escala como por las condiciones extremas en las que fue emplazada. Está instalada a más de 300 metros de profundidad, un récord absoluto que la convierte en la plataforma más profunda jamás anclada en el fondo del océano, en un entorno donde la presión y las fuerzas naturales representan desafíos permanentes.

Sus dimensiones también la distinguen a nivel global. Desde la base hasta la parte superior, la estructura supera los 470 metros de altura, una cifra que la coloca por encima de muchos rascacielos emblemáticos y la convierte en una de las obras más altas jamás construidas por el ser humano.

La plataforma marina más grande y profunda del mundo fue filmada por un trabajador petrolero durante una tormenta. Video: X @AlertaNews24

A diferencia de la mayoría de las plataformas marinas, Troll A fue construida casi en su totalidad con hormigón armado. Este material fue elegido por su extraordinaria resistencia a la presión del agua, a la corrosión marina y al paso del tiempo, lo que permite garantizar la estabilidad estructural en condiciones oceánicas extremas.

En su interior, la plataforma alberga una compleja red de túneles, cámaras y sistemas técnicos diseñados para operar con máxima seguridad. Cada componente fue pensado para minimizar riesgos en un entorno donde cualquier falla podría tener consecuencias críticas.

Además, Troll A fue concebida para una larga vida útil. Su diseño le permite funcionar durante décadas, soportando tormentas, fuertes corrientes y el desgaste constante del océano, consolidándose como una de las mayores proezas de la ingeniería moderna.

Cómo se movió Troll A para ubicarse en el mar del Norte

A finales del siglo XX, la construcción de la plataforma se consideró un hito de la ingeniería moderna. La base y la plataforma se construyeron por separado y después fueron transportadas a unos 80 kilómetros de la costa por diez remolcadores controlados por computadora. Allí fueron acopladas.

Para que la estructura no se hundiese durante el traslado, la línea de flotación tuvo que alinearse con el centro de gravedad, lo que se logró usando tanques de aires. Llegados al punto de extracción, en un viaje que duró una semana, primero se sumergió un poco la base hasta situarla en la posición requerida y, seguidamente, se acoplaron las patas. Dada la dificultad que existe de mover y ensamblar piezas de ese gigantesco tamaño, la tarea resultó extraordinariamente compleja –tuvieron que emplearse de forma simultánea gran cantidad de sensores– y tardó varios días en ser completada.