Frustraron un nuevo “robo del siglo”: así es el túnel que cavaron nueve delincuentes en Uruguay para intentar entrar a un banco
Un operativo relámpago desbarató un plan criminal cinematográfico: nueve delincuentes excavaban un túnel oculto para irrumpir en un banco de Montevideo.
Un operativo policial de gran envergadura permitió desarticular en Montevideo un plan criminal que las autoridades ya describen como uno de los intentos de robo más elaborados de los últimos años. La investigación culminó con la detención de nueve sospechosos, entre ellos ciudadanos paraguayos y brasileños, que trabajaban desde hacía meses en la construcción de un túnel con el objetivo de acceder clandestinamente a una entidad bancaria ubicada en la Ciudad Vieja.
Un local alquilado que funcionaba como fachada
El caso comenzó a desarrollarse a mediados del año pasado, cuando el grupo alquiló un local comercial en la esquina de Colón y 25 de Mayo, una zona concurrida del casco histórico. A simple vista se trataba de un comercio vacío, sin actividad, algo que no despertó sospechas inmediatas.
Sin embargo, a comienzos de diciembre, los movimientos dentro del local —ingresos esporádicos, ruidos aislados y actividad nocturna— llamaron la atención de los investigadores. Esto derivó en un seguimiento sigiloso que se extendió durante semanas y permitió detectar que el lugar estaba siendo utilizado como punto de acceso a una excavación subterránea.
Cómo era el túnel que sorprendió a las autoridades
La inspección ocular realizada durante los allanamientos reveló una estructura tan rudimentaria como ambiciosa. El acceso al túnel se encontraba oculto dentro del local, a través de un boquete que descendía de forma vertical varios metros hasta conectar directamente con la red de alcantarillado de la ciudad.
Los primeros tramos del túnel eran extremadamente angostos: en algunos puntos, los efectivos comprobaron que solo era posible avanzar arrastrándose, debido a la estrechez del pasadizo. Las paredes mostraban signos de excavación manual, confirmados por la presencia de decenas de bolsas con escombros y materiales de construcción acumulados en el interior del local.
De acuerdo con la hipótesis policial, el objetivo no era construir un túnel directo hacia el banco, sino aprovechar la infraestructura del saneamiento para desplazarse subterráneamente y acercarse a la entidad financiera sin ser detectados desde la superficie. El sistema de alcantarillado actuaba así como una especie de corredor oculto que permitía avanzar varios metros bajo tierra sin levantar sospechas.
Detenciones y una huida fallida por las cloacas
El operativo final se llevó a cabo cuando la policía decidió irrumpir en el lugar tras confirmar que la banda se encontraba trabajando dentro del túnel. Cinco de los sospechosos intentaron escapar precisamente por la red de cloacas, utilizando el mismo recorrido que habían excavado y transitado durante meses. Pero la zona ya estaba rodeada por efectivos policiales, por lo que fueron detenidos poco después.
El ministro del Interior, Carlos Negro, destacó el nivel de organización del grupo y la peligrosidad de la operación desbaratada. Según afirmó, la planificación evidenciaba un conocimiento minucioso del sistema subterráneo de Montevideo y una estructura de trabajo que requería coordinación constante.
Con la banda detenida y la excavación asegurada, las autoridades dan por cerrado un plan que, de haberse concretado, podría haber sido recordado como uno de los robos más audaces en la historia reciente de Uruguay.