Estados Unidos sorprende con su caza “murciélago”: diseño extremo, velocidad récord y tecnología de nueva generación
La Armada estadounidense analiza conceptos para su futuro caza de sexta generación, y uno de los diseños más llamativos es el SM-39 Razor: un avión con silueta de murciélago, capacidades hipersónicas y tecnología furtiva. Aunque su apariencia y promesas fascinan, expertos dudan de su viabilidad y señalan que podría ser más una visión futurista que un proyecto cercano a despegar.

La Armada de Estados Unidos avanza silenciosamente en uno de sus programas más ambiciosos: el desarrollo del caza naval que reemplazará al F/A-18 Super Hornet en las próximas décadas. En ese camino surgió un concepto que está generando impacto y debate por igual: un avión futurista con formas que recuerdan a un murciélago y capacidades que, de ser reales, redefinirían la guerra aérea desde portaaviones.
Este concepto, bautizado SM-39 Razor, propone una ruptura total con las líneas tradicionales de la aviación militar. Su diseño se basa en un cuerpo-ala integrado y superficies curvas que buscan reducir su firma radar al mínimo, una característica esencial para operar desde buques en entornos altamente disputados.
Un caza pensado para romper límites
A diferencia de la Fuerza Aérea, que dispone de pistas de gran extensión, la Marina necesita aeronaves capaces de despegar en distancias muy cortas, resistir aterrizajes bruscos y soportar las exigencias estructurales de las operaciones en portaaviones. Esto abre espacio para configuraciones poco convencionales, como la que propone Stavatti Aerospace con su Razor.
Según la empresa, el avión sería furtivo, bimotor y apto para alcanzar velocidades cercanas al Mach 4, muy por encima de lo que hoy puede lograr cualquier caza naval. Incluso podría mantener supercrucero —velocidad supersónica sin postcombustión— durante largos periodos, lo que le ofrecería una ventaja significativa en combate y penetración de defensas enemigas.

Estas cifras, sin embargo, chocan con las advertencias de especialistas. Volar a ese régimen de velocidad implica desafíos extremos: gestión del calor, materiales capaces de resistir fricción aerodinámica intensa y motores turbofán funcionando más allá de los límites conocidos. Todo esto debe lograrse sin comprometer la discreción térmica, un requisito indispensable en misiones furtivas.
Aun así, el atractivo del SM-39 no se limita solo a su supuesto rendimiento. El concepto propone gran autonomía, amplia capacidad de carga interna y roles que abarcan superioridad aérea, ataque, vigilancia y guerra electrónica, un verdadero avión multipropósito para el combate moderno.

Entre la imaginación, el escepticismo y la realidad
Aunque su diseño captó la atención del público y de entusiastas de la aviación, la viabilidad del “caza murciélago” está lejos de estar confirmada. Stavatti Aerospace es conocida por presentar proyectos atrevidos, pero no posee prototipos en funcionamiento, un punto crítico para entrar en un programa tan competitivo como el F/A-XX.
Hasta ahora, la Marina tampoco ha informado que el SM-39 Razor sea una propuesta formal dentro de su proceso de selección. Esto hace pensar que el avión es, más que una opción concreta, una visión de lo que podría ser un caza naval extremo en un futuro hipotético.
En un entorno dominado por gigantes como Boeing, Lockheed Martin y Northrop Grumman, el Razor encarna la cara más especulativa del debate: lo que la ingeniería imagina antes de enfrentarse a los límites del presupuesto, los materiales y la física.












