Estados Unidos se refuerza en el Ártico frente a la amenaza rusa: construye 11 nuevos patrulleros polares
El gobierno de Estados Unidos adjudicó a Davie Defense, Inc. la construcción de 11 Arctic Security Cutters para la United States Coast Guard, en la mayor inversión polar en más de 50 años.
Frente a la necesidad de reforzar su presencia en el Ártico, Estados Unidos dio un paso decisivo con la orden de construcción de 11 nuevos patrulleros polares destinados a la United States Coast Guard (USCG).
Con la adjudicación final de los contratos a Davie Defense, Inc., se concreta la directiva del presidente Donald Trump, quien dispuso la expansión acelerada de la flota ártica. Se trata de la mayor inversión en capacidades polares en más de medio siglo.
Este programa, conocido como Arctic Security Cutters (ASC), significa un punto de inflexión y quiebre para la capacidad operativa de la Guardia Costera a fin de garantizar el control de las rutas marítimas del norte, frente al despliegue que Rusia hace en la región.
El Ártico: escenario de especulación y competencia en los últimos años
La competencia estratégica en el Ártico se ha intensificado en los últimos años debido al retroceso del hielo, que abre nuevas vías de navegación y oportunidades de explotación de recursos.
El nuevo contrato complementa adjudicaciones previas realizadas el 29 de diciembre de 2025, alcanzando el total de once buques previstos. Estas unidades constituirán la columna vertebral de una flota polar modernizada destinada a incrementar la presencia estadounidense en el extremo norte.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que “América ha sido una nación ártica durante más de 150 años, y ahora estamos actuando en consecuencia”, subrayando la decisión política de consolidar la seguridad nacional en un entorno cada vez más competitivo.
La construcción estará a cargo de Davie Defense. En una primera etapa, dos unidades serán ensambladas en el astillero Helsinki Shipyard, en Finlandia, mientras que otras tres se construirán en instalaciones de Galveston y Port Arthur, en Texas. Esta combinación busca aprovechar la experiencia finlandesa en rompehielos y, al mismo tiempo, fortalecer la industria naval estadounidense y acelerar los plazos. La primera unidad del programa ASC será entregada a comienzos de 2028.

El plan se enmarca en el memorando presidencial “Construction of Arctic Security Cutters”, mediante el cual la Casa Blanca reconoció una “amenaza urgente y creciente” en el Ártico. La medida autoriza excepcionalmente la construcción de hasta cuatro unidades en el extranjero, priorizando la transferencia tecnológica hacia astilleros nacionales y estableciendo una vigencia inicial de cuatro años.
Los nuevos patrulleros estarán diseñados para operar en condiciones extremas, con propulsión diésel-eléctrica, propulsores azimutales, acero reforzado para bajas temperaturas y sistemas avanzados de navegación y posicionamiento dinámico. Además de abrir brechas en el hielo, podrán cumplir misiones científicas, logísticas y de rescate. El comandante de la USCG, almirante Kevin E. Lunday, sostuvo que acelerar la construcción fortalecerá la protección de las fronteras del norte. En conjunto, el programa busca reafirmar el liderazgo marítimo estadounidense en el Ártico durante las próximas décadas.









