Nahuel Gallo, argentino preso en Venezuela
Nahuel Gallo, argentino preso en Venezuela Foto: Facebook

La situación del gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, volvió a encender alarmas luego de que internos del penal El Rodeo I, en las afueras de Caracas, confirmaran que “el argentino sigue en huelga”. La información surgió a través de gritos entre reclusos y familiares, uno de los pocos canales informales de comunicación que existen en ese centro penitenciario.

La protesta de Gallo se enmarca dentro de un escenario crítico: más de 200 presos políticos iniciaron una huelga de hambre para exigir su liberación tras quedar fuera de la reciente Ley de Amnistía impulsada por el oficialismo venezolano.

El gendarme argentino secuestrado en Venezuela, Nahuel Gallo. Foto: NA.

Un reclamo que crece: por qué los presos iniciaron la huelga

La medida comenzó el viernes por la noche en El Rodeo, al mismo tiempo que otros detenidos eran liberados bajo los primeros efectos de la nueva ley. La amnistía, sin embargo, excluye a quienes enfrentan acusaciones vinculadas al terrorismo, uno de los cargos que se le atribuye a Gallo, razón por la cual quedó automáticamente fuera de cualquier beneficio.

Según familiares y activistas de derechos humanos, el descontento estalló cuando se confirmó que la gran mayoría de presos militares y extranjeros tampoco serían incluidos en la medida.

En ese contexto, Gallo —acusado por el régimen de “terrorismo” y “conspiración”— se sumó al reclamo colectivo dentro del penal.

El estado de Gallo y la información desde adentro del penal

La confirmación más reciente sobre la salud y la conducta del argentino llegó la noche del 24 de febrero, cuando un interno respondió a los familiares:“El argentino sigue en huelga”, frase que renovó la preocupación en ambas orillas del Atlántico.

Testimonios indican que la comunicación se da únicamente “a los gritos”, desde una colina cercana al penal, lo que refleja el nivel de hermetismo impuesto por las autoridades.

Tanto su pareja como su familia sostienen que Gallo no recibe asistencia consular adecuada, permanece con restricciones de comunicación y atraviesa condiciones consideradas “inhumanas”.

Agustín Gallo, gendarme argentino detenido en Venezuela. Foto: Redes sociales.
Nahuel Agustín Gallo, gendarme argentino detenido en Venezuela. Foto: Redes sociales.

La dimensión política del caso

El gobierno venezolano, bajo la conducción interina de Delcy Rodríguez, sostiene que la Ley de Amnistía es un paso hacia la normalización institucional. Sin embargo, organismos como Foro Penal y familiares de detenidos denuncian que se aplicó de forma selectiva y discriminatoria, dejando afuera a cientos de personas en prisión por motivos políticos.

Gallo, detenido desde el 8 de diciembre de 2024, es uno de esos casos emblemáticos:

  • No tiene un proceso judicial claro.
  • Fue acusado públicamente por figuras del chavismo, pero sin documentación formal.
  • Su situación se volvió un punto de tensión diplomática entre Argentina y Venezuela.

Qué puede pasar ahora

Mientras continúan las liberaciones escalonadas —30 presos recuperaron la libertad en días recientes—, las expectativas sobre una posible salida para Gallo siguen siendo inciertas. Su causa está atada a delitos excluidos de la amnistía, y el gobierno venezolano no ha dado señales concretas de evaluar su situación.

Los familiares de los detenidos mantienen una vigilia permanente en las puertas del penal, esperando noticias y denunciando públicamente lo que consideran una aplicación desigual de la ley.

La huelga de hambre en El Rodeo expone nuevamente la delicada situación de los presos políticos en Venezuela. El caso de Nahuel Gallo, atrapado entre acusaciones sin proceso y una ley que lo excluye, se volvió un símbolo de un conflicto mayor: la lucha por la libertad, la justicia y el debido proceso en un país en plena crisis institucional.