La red de subte más grande de Sudamérica.
La red de subte más grande de Sudamérica. Foto: Wikipedia.

Cuenta con más de 100 kilómetros de túneles en operación y en construcción, además de decenas de estaciones profundas y un despliegue tecnológico de última generación. Por ello, esta megaconstrucción se transforma en el sistema de subterráneos más grande de Sudamérica.

La red colosal de túneles a decenas de metros bajo la tierra les posibilita a los ciudadanos movilizarse de una manera diferente y genera facilidades en el traslado de millones de personas a diario.

¿Cuál es la red de subte tan imponente de Sudamérica?

Se trata del Metro de San Pablo, en Brasil, que se extiende como el sistema subterráneo más grande de América Latina.

Subte de San Pablo. Foto: Wikipedia.

La red paulista alcanzará los 120 kilómetros de vías modernas e incluso contará con estaciones que descienden los 65 metros bajo el nivel de la superficie, toda una cifra récord para la región.

Subte de San Pablo. Foto: Wikipedia.

Por supuesto, la apuesta va por el lado de mejorar la conectividad y reducir los tiempos de traslado, en una de las ciudades más pobladas del mundo.

La remodelación y expansión del Metro de São Paulo es un proyecto integral que busca modernizar la red existente y extenderla hacia zonas periféricas históricamente postergadas. Entre las obras más destacadas se encuentra la Línea 6 Naranja, que conectará el noroeste de la ciudad con el centro, y la ampliación de líneas clave como la Línea 4. A esto se suma la incorporación de sistemas de señalización avanzados y la participación de concesiones público-privadas para optimizar la inversión y la operación.

Subte de San Pablo. Foto: Wikipedia.

El objetivo central es aumentar la capacidad del sistema, reducir los tiempos de viaje y mejorar los estándares de seguridad y sostenibilidad. El metro se posiciona así como una alternativa real al transporte automotor, contribuyendo a disminuir la congestión y las emisiones contaminantes.

La construcción del metro también tiene un fuerte impacto económico. Genera miles de empleos directos e indirectos y dinamiza sectores como la construcción y la tecnología ferroviaria. Para dimensionar la obra: se utilizan más de 250.000 metros cúbicos de hormigón en túneles y estaciones, cuyos techos deben soportar toneladas de peso urbano en superficie.

Subte de San Pablo. Foto: Wikipedia.

Además, el sistema incorpora control automatizado que permite intervalos de apenas 90 segundos entre trenes, iluminación LED, regeneración de energía durante el frenado y avanzados sistemas de impermeabilización para zonas con alto nivel freático. Una obra monumental que marca un antes y un después en el transporte de América Latina.