Péter Magyar arrasó en las elecciones en Hungría y le puso fin a los 16 años de la era Viktor Orbán
El primer ministro en funciones reconoció la derrota en las elecciones legislativas y felicitó por la victoria a su rival del partido Tisza.
El líder de la oposición de Hungría, el conservador Péter Magyar, anunció este domingo que el primer ministro ultranacionalista, Viktor Orbán, lo contactó por teléfono para felicitarlo por su victoria en las elecciones legislativas de hoy.
“Hace un momento, el primer ministro Viktor Orbán nos ha felicitado por teléfono por nuestra victoria”, escribió Magyar en Facebook.
“Hungría ha vuelto a hacer historia; según los últimos datos de participación, más de 6 millones de húngaros han votado”, señaló el líder opositor, en referencia al récord histórico de participación con un 78,5 % a las 18.30 (hora local).
Por su parte, Orbán reconoció la derrota en las elecciones legislativas y felicitó por la victoria a su rival: “Para nosotros el resultado es doloroso pero ha dejado claro que no nos otorgado la responsabilidad de gobernar”, dijo ante sus seguidores el mandatario magiar.
El partido oficialista Fisdez obtuvo solo 56 de 199 escaños, con el 60% de los votos escrutados, frente a los 136 de Tisza, la formación de Magyar.
Quién es Péter Magyar, el nuevo primer ministro de Hungría
Péter Magyar, ganador de las elecciones legislativas con su partido Tisza y futuro primer ministro de Hungría, es un político que con su discurso conservador y crítico con la corrupción logró canalizar el hartazgo de los húngaros y poner fin a los 16 años de hegemonía del todopoderoso primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán.
Este carismático jurista de 45 años, que hasta 2024 apenas era conocido, ha irrumpido con tal fuerza en el panorama político del país centroeuropeo que desde hace más de un año ya lideraba las encuestas de opinión.
Su ascenso se apoya tanto en su conocimiento interno del sistema del partido gobernante Fidesz como en una comunicación que combina cercanía, un claro discurso anticorrupción y una imagen moderna que contrasta con la del veterano mandatario de 62 años.
Magyar se presenta como conservador, defensor de la familia, la nación y el cristianismo, aunque con una clara orientación europeísta y más abierto que el ultraconservador Orbán.












