Protestas por el censo en Bolivia_Reuters
Protestas por el censo en Bolivia_Reuters

Las protestas en Santa Cruz, en Bolivia, continúan con bloqueos y un paro para exigir que el censo se celebre en 2023, antes de las elecciones, y no al año siguiente como quiere el Gobierno. El presidente, Luis Arce anunció que impulsará acciones penales contra los responsables de las protestas, que ya dejaron al menos 4 muertos y 178 heridos.

La ministra de Presidencia criticó los días “de terror” que caracterizan al paro de Santa Cruz y dijo que los líderes de las protestas, que llevan 21 días, tienen las “manos manchadas de sangre del pueblo”.

Oposición boliviana en huelga de hambre por el censo_Reuters
Oposición boliviana en huelga de hambre por el censo_Reuters

Además, apuntó contra quienes organizaron las protestas, el gobernador de la capital, Fernando Camacho, y el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo. Indicó que realizaría una denuncia en instancias nacionales e internacionales. Diputados oficialistas en huelga de hambre por el censo. Foto: EFE.

Sobre los daños económicos dijo que alcanzan los 720 millones de dólares y advirtió que esta cifra podría aumentar con el paso de los días, hasta que el paro concluya.

La ministra también denunció la violación múltiple de una niña y de decenas de heridos en los puntos de bloqueo. Debido al cierre de vías, las ambulancias no pudieron acceder al lugar. Además, en muchos de esos lugares se dedicaron a consumir bebidas alcohólicas y a cobrar para permitir el paso.
"Estas situaciones no pueden normalizarse, no pueden invisibilizarse, no se puede mostrar solamente la cara bonita del paro -de churrasco, de piscinas, de cantos y confraternidad- y no mostrar lo que estamos viendo en noches y días de terror contra quienes quieren desplazarse a comprar sus alimentos, a sus trabajos” indicó.
Además, dijo que esta protesta “está lejos de ser pacífica" ya que generó “muerte, dolor, violencia, racismo, discriminación, vulneraciones a los Derechos Humanos, pobreza y hambre”. La próspera región de Santa Cruz, motor económico del país y bastión de la oposición, exige un censo que actualice su representación legislativa y la cantidad de fondos estatales que recibe, en función de una cantidad de habitantes que considera superior a la que maneja la última estadística oficial.