Perros viejitos, cachorros y con sobrepeso: por qué es clave poner una botella congelada cerca de su cama
Colocar una botella de agua congelada cerca del lugar donde duerme el perro se volvió un recurso simple, accesible y cada vez más avalado por veterinarios y cuidadores.

Cuando las temperaturas suben, los perros también sienten el impacto del calor. A diferencia de las personas, no transpiran para regular su temperatura corporal: lo hacen principalmente a través del jadeo y por las almohadillas de las patas. Por eso, durante jornadas muy calurosas, necesitan cuidados extra para no sufrir golpes de calor.
En ese contexto, colocar una botella de agua congelada cerca del lugar donde duerme el perro se volvió un recurso simple, accesible y cada vez más avalado por veterinarios y cuidadores.

Para qué sirve la botella congelada cerca de los perros
La botella funciona como una fuente de frío suave que ayuda a refrescar el espacio inmediato donde descansa el animal. No produce un enfriamiento brusco ni cambios extremos de temperatura, sino que aporta una sensación fresca de manera progresiva, algo fundamental para evitar riesgos.
Muchos perros se acercan por instinto, se acuestan al lado o apoyan parte del cuerpo para liberar calor. Otros no la tocan, pero igual se benefician del aire más fresco que se genera alrededor.

En qué casos puede ser útil
Este truco resulta especialmente recomendable:
- Durante olas de calor intenso.
- En hogares que no cuentan con aire acondicionado.
- Para perros mayores, cachorros o con sobrepeso.
- En razas braquicéfalas como bulldog, pug o bóxer, que tienen más dificultad para disipar el calor.
- Por la noche, cuando el ambiente sigue pesado y cuesta conciliar el descanso.

Cómo usarla de manera segura
Para que sea efectiva y no genere molestias, es importante seguir algunas recomendaciones:
- Elegir botellas de plástico resistentes y asegurarse de que estén bien cerradas.
- Envolverlas en una tela fina o toalla, evitando el contacto directo con el hielo.
- Colocarlas cerca de la cama, sin forzar al perro a apoyarse sobre ellas.
- Dejar siempre espacio suficiente para que el animal pueda alejarse si lo desea.
El perro debe decidir si usarla o no. Nunca hay que obligarlo.

Lo que este truco no reemplaza
La botella congelada es solo un complemento y no sustituye otras medidas básicas para cuidar a los perros del calor, como:
- Tener agua fresca disponible en todo momento.
- Mantener los ambientes bien ventilados.
- Sacarlos a pasear en horarios de menor temperatura.
- Evitar el contacto con superficies calientes, como el asfalto.


















