Incorporar plantas en la decoración va mucho más allá de lo estético.
Incorporar plantas en la decoración va mucho más allá de lo estético. Foto: Unsplash.

Incorporar plantas en la decoración va mucho más allá de lo estético: es una manera simple de volver los espacios más cálidos, armoniosos y con identidad. En estantes, bibliotecas o repisas, la elección correcta es clave.

Las mejores aliadas son aquellas especies compactas, de crecimiento moderado y fácil mantenimiento, que aportan verde sin invadir visualmente. El resultado son ambientes equilibrados, perfectos para hogares pequeños, rincones de descanso o espacios donde buscamos calma y orden.

Plantas colgantes que aportan movimiento y suavidad

Potus, filodendro y planta araña

Cuando la idea es romper con la rigidez de los estantes y sumar dinamismo, las plantas colgantes funcionan a la perfección. El potus sigue siendo un favorito indiscutido: resistente, adaptable y disponible en distintas tonalidades de hojas.

El potus roto es una opción distinta. Foto: Unsplash.

El filodendro suma textura y un aire contemporáneo, mientras que la hiedra aporta un toque clásico que se adapta muy bien a interiores. Otra opción encantadora es la planta araña o cinta, cuyos hijuelos caen de forma natural y lucen especialmente bien en estanterías altas.

Planta araña o cinta. Foto: Instagram @viverosavivejardin

Plantas compactas y verticales: aliadas del orden

Sansevieria, planta ZZ y calathea

Para quienes prefieren una estética más prolija y minimalista, las plantas de crecimiento controlado son la mejor opción. La sansevieria en versiones pequeñas es ideal para estantes: tolera poca luz y casi no requiere cuidados.

Familia Sansevieria: Espada de San Jorge y Lengua de Suegra. Foto: Instagram @vivero212

La planta ZZ, también conocida como palma de la abundancia, es otra gran elección para principiantes gracias a su resistencia y bajo riego. Si buscás algo más ornamental, la calathea se destaca por sus hojas estampadas y su movimiento con la luz, mientras que el lirio de la paz suma elegancia y delicadas flores blancas.

Calathea Orbifolia; planta. Foto: Pinterest.

Suculentas y pequeños detalles verdes

Los cactus y las suculentas son un clásico infalible para estantes por su tamaño reducido y mantenimiento mínimo. La fittonia, con sus hojas pequeñas y nervaduras de color, es perfecta para espacios con luz indirecta.

La hoya, con hojas carnosas y flores perfumadas, aporta un detalle original y delicado. Y si el espacio lo permite, una monstera bien ubicada puede transformarse en el punto focal del ambiente, sumando presencia sin perder armonía.

Suculentas. Foto: Unsplash.

Sumar plantas en estantes es una forma simple y efectiva de transformar cualquier espacio sin grandes cambios. Con las especies adecuadas, un poco de luz y el cuidado justo, el verde se integra de manera natural y aporta frescura, armonía y personalidad.