Lobos marinos en la playa
Lobos marinos en la playa Foto: Mundo Marino

Durante la temporada de verano, es habitual que en los largos días de playa aparezcan animales marinos en la costa, desde lobos y elefantes marinos, hasta delfines y tortugas que, muchas veces, requieren de ayuda para volver a su hábitat natural desde la orilla.

Muchos de ellos aparecen en la costa para descansar, mudar su piel, o simplemente como parte de su comportamiento natural, por lo que deben ser protegidos.

Lobo marino devuelto al mar en San Clemente del Tuyú. Foto: EFE.
Lobo marino devuelto al mar.

Frente a estas situaciones, especialistas y organismos ambientales insisten en seguir un protocolo claro para proteger tanto a los animales como a las personas que se encuentran vacacionando en la Costa Atlántica.

Y si bien no existe una pauta unificada a nivel nacional que esté destinada al público en general, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, en conjunto con las autoridades de cada municipio y la Prefectura Naval Argentina, organizaron un plan fundamental para la presencia de fauna marina en la playa.

En primera instancia, tanto la Prefectura como la Fundación Mundo Marino recomiendan a los turistas mantener la calma, observar al animal de lejos, pero no intervenir ni intentar tener ningún tipo de interacción con ellos, incluso si parecen tranquilos o presentan dificultades. El contacto humano puede generarles estrés y provocarles reacciones imprevistas o incluso agravar su salud.

También se recomienda alejar a niños y mascotas, evitar ruidos fuertes y no rodear al ejemplar. En muchos casos, los animales regresan al mar por sus propios medios cuando finalizan su período de descanso.

Además, Ambiente insistió en que uno de los errores más comunes es intentar empujar al animal hacia el agua. Esta acción -según indicaron- puede ser peligrosa y hasta contraproducente, especialmente en especies como cetáceos, tortugas o pinnípedos, que requieren evaluación veterinaria antes de cualquier traslado.

Asimismo, está terminantemente desaconsejado darles comida o agua, ya que cada especie tiene requerimientos específicos y una intervención incorrecta puede provocar daños severos.

Lobo marino acercándose a una carpa. Fuente: @therealbuni

Fauna marina en la playa: a quiénes llamar y qué hacer

Según informaron desde el Gobierno los turistas y lugareños deben seguir un protocolo pensado específicamente para este tipo de casos:

Mantener el área despejada y dar aviso

Es clave mantener libre el espacio entre el animal y el mar, permitiendo que, si está en condiciones, pueda volver al agua sin obstáculos. Mientras tanto, se debe dar aviso inmediato a las autoridades competentes.

En la costa atlántica argentina, se puede contactar a:

  • Prefectura Naval Argentina, a través del número de emergencias 106.
  • Defensa Civil o áreas de Ambiente municipales.
  • Organizaciones especializadas en rescate de fauna marina, como Fundación Mundo Marino.

Al realizar el aviso, es importante brindar la ubicación precisa y, si es posible, imágenes tomadas desde una distancia segura.

Esperar la llegada de personal capacitado

Una vez alertadas las autoridades, se debe esperar la intervención del personal especializado, que evaluará si el animal necesita asistencia médica, traslado o si simplemente se encuentra cumpliendo un comportamiento natural. Los rescatistas cuentan con la capacitación y el equipamiento necesario para actuar sin poner en riesgo la vida del ejemplar ni la de terceros.

Lobos marinos. Foto: Unsplash.
Qué hacer si encontramos un lobo marino en la playa

Qué no hacer bajo ninguna circunstancia

Los organismos ambientales remarcan una serie de acciones que deben evitarse:

  • No tocar ni mover al animal.
  • No cubrirlo con toallas ni mojarlo sin indicación profesional.
  • No subirlo a vehículos ni intentar trasladarlo por cuenta propia.
  • No sacarse fotos cerca ni promover la interacción con el público.

Desde el Ministerio de Ambiente y las entidades proteccionistas destacan que la presencia de fauna marina en las playas forma parte de la biodiversidad del litoral argentino. Respetar estos protocolos no solo ayuda a preservar a los animales, sino que también evita accidentes y situaciones de riesgo.

La convivencia responsable entre personas y fauna silvestre es clave para garantizar la protección de los ecosistemas costeros y disfrutar del entorno natural de manera segura.