Perros guías: lanzaron una campaña que busca familias para socializar a los cachorros de servicio
Estos perritos fueron especialmente seleccionados para acompañar a las personas con discapacidad en su cotidianidad. Cuáles son los requisitos para transitar uno.

La Escuela de Perros Guía Argentinos (EPGA) lanzó una nueva convocatoria para sumar familias de socialización dispuestas a recibir y acompañar a cachorros Labradores Retriever y Golden Retriever durante sus primeros meses de vida. Esta iniciativa pretende integrar a los animales al entorno social cotidiano, ya que es un paso fundamental para que aprendan a desempeñarse más tarde como perros guía.
Cada cachorro que inicia su entrenamiento representa una esperanza para las personas ciegas o con baja visibilidad, ya que ellos actúan como “sus ojos”. La socialización de los cachorros es muy importante y su entrenamiento comienza prácticamente desde el nacimiento, extendiéndose aproximadamente durante dos años. En este periodo, desarrolla habilidades y comportamientos de servicio que son esenciales para guiar a una persona ciega durante cerca de ocho años.

Durante los primeros meses, los cachorros participan en la etapa de socialización con familias de tránsito, donde aprenden a adaptarse a rutinas hogareñas, paseos, encuentros sociales y distintos espacios públicos. Hasta la fecha, más de 40 cachorros han pasado por esta fase con familias, mientras que otros 20 lo hicieron bajo la supervisión directa de entrenadores.
En este sentido, desde EPGA insistieron en que el rol de las familias de tránsito es fundamental para que un cachorro pueda desarrollarse como guía, al tiempo que indicaron que los entrenadores acompañan al perrito en sus primeros aprendizajes: desde sus habilidades básicas y comportamientos en público, hasta experiencias para transitar distintos entornos y situaciones cotidianas, tales como ir al supermercado, subir a un colectivo o caminar en la calle sin distracciones.

Cuáles son los requisitos para ser una familia “Puppy Raisers”
Las familias que reciben a los cachorros se denominan “Puppy Raisers” y reciben acompañamiento y asesoramiento constante por parte de los guías, incluyendo visitas semanales, encuentros periódicos, y spacios de intercambio en el Puppy Club, donde pueden compartir experiencias con otras familias y profesionales. Por supuesto, tiene algunos requisitos:
- Hogar dispuesto y seguro: contar con un espacio adecuado para alojar al cachorro durante sus primeros meses. Que sea un entorno tranquilo y sin riesgos para el animal.
- Zona geográfica: Prioridad para hogares en la Zona Sur del Gran Buenos Aires, aunque no es excluyente.
- Compromiso y tiempo: Acompañar al cachorro en su desarrollo diario: paseos, socialización, rutinas y entrenamiento básico. Participar en los encuentros y seguimientos que organiza la EPGA (visitas semanales, Puppy Club, reuniones de seguimiento).
- Colaboración con la escuela: Seguir las indicaciones de los entrenadores de la EPGA durante toda la etapa de socialización. Respetar los tiempos, rutinas y etapas de aprendizaje del cachorro.
- Sin gastos para la familia: La escuela se hace cargo de la alimentación especializada y atención veterinaria del cachorro durante toda la etapa de socialización.
- Motivación y compromiso ético: Tener conciencia de que el objetivo del cachorro es convertirse en un perro guía que brindará autonomía a personas ciegas o con disminución visual. Estar dispuesto a formar un vínculo afectivo, pero con la mirada puesta en el propósito final del animal.

Quienes estén interesados pueden postularse y acceder al formulario de inscripción en el sitio oficial de la Escuela de Perros Guía Argentinos (EPGA). Esta acción permite participar de un proyecto único en Argentina y Latinoamérica, siendo parte de un proceso que fomenta autonomía, inclusión y afecto a través de la labor de los perros guía.



















