Una albahaca soñada: el truco casero para que crezca enorme y se llene de hojas deliciosas
Esta planta aromática es una de las más elegidas para patios y balcones y, con un simple cuidado, puede volverse más frondosa y llenarse de hojas, perfectas para preparar ensalada caprese, pesto o pizza margarita.

Ensalada caprese, pesto o pizza margarita: ¿quién no sueña con tener su propia albahaca llena de hojas en el patio de casa o en una maceta del balcón? Su aroma y su sabor intenso la convierten en una de las plantas aromáticas más elegidas.
Sin embargo, muchas veces es clave prestar atención a sus cuidados, ya que puede crecer demasiado en altura, afinarse o florecer antes de tiempo.
La buena noticia es que, una vez que la albahaca arranca con fuerza, no hay quien la detenga. Y para lograrlo no hace falta recurrir a productos costosos: el secreto está en una poda correcta, que estimule la aparición de nuevos brotes laterales, junto con algunos tips simples que marcan la diferencia.

En ese sentido, Laura García, autora de un blog especializado en comida, salud y plantas, publicó cinco consejos clave para cultivar albahaca en casa y lograr que crezca fuerte, frondosa y llena de aroma.
Albahaca soñada: 5 consejos para cultivarla en casa
1- Riego suficiente
La albahaca no puede estar ni un solo día sin agua. Es clave regarla a diario, pero sin excederse ni encharcar la tierra. “La albahaca no perdona: es rencorosa y no aceptará que la desatiendas ni un solo día”, explica la especialista.

2- El tamaño de la maceta importa y que tenga buen drenaje
Si está en una maceta chica, conviene trasplantarla a medida que crece. En ese sentido, la experta comparte un truco que descubrió por casualidad: “Yo la tengo en una maceta relativamente pequeña, pero debajo hay tierra. Entonces, las raíces se cuelan por los agujeros de drenaje y enraízan en el suelo, lo que le aporta nutrientes casi infinitos”.
3- La poda, clave para que crezca frondosa
“Que no te dé pena: cuanto más la cortes, más frondosa se pondrá, porque de cada rama saldrán dos ramas más”. ¿Dónde hay que cortar? Hay que observar el punto donde nacen dos hojas (el nudo) y cortar el tallo justo por encima de esas hojitas. Así crecerán nuevos brotes laterales.

4- Muchas horas de sol
La albahaca necesita al menos seis horas de sol directo por día para crecer sana, fuerte y llena de hojas.
5- Chau flores
Cuando empiezan a aparecer las flores, hay que quitarlas de inmediato. Si la planta florece, concentra su energía en esa etapa y deja de producir hojas tiernas.
Cómo podar la albahaca para que crezca mejor
La clave no es arrancar hojas sueltas, sino cortar el tallo en el lugar adecuado:
- Cortar el tallo principal por encima de un nudo, es decir, donde nacen dos hojitas.
- Dejar siempre al menos dos pares de hojas en cada tallo.
- Repetir el proceso cada vez que la planta crezca unos centímetros.
Al hacer este corte, la albahaca responde generando dos nuevos brotes laterales. Con el tiempo, la planta se vuelve más compacta, con mayor cantidad de hojas listas para cosechar.
Otro truco para potenciar el crecimiento de la albahaca
Además de la poda, hay un refuerzo natural y muy fácil de aplicar: reutilizar el agua donde se hirvieron verduras, siempre que no tenga sal.
Cuando esté completamente fría, se puede usar para regar la albahaca una vez por semana. Este preparado casero aporta minerales de forma suave, lo que ayuda al crecimiento sin agredir las raíces.
Eso sí, es imprescindible que no tenga sal, porque podría alterar la tierra y terminar debilitando la planta en lugar de fortalecerla.

Los beneficios de la albahaca
El portal especializado Diabetes Food Hub destaca la amplia variedad de nutrientes que aporta la albahaca. Además de su sabor intenso y fresco, esta hierba ofrece importantes beneficios para la salud.
Es especialmente rica en vitamina K: apenas dos cucharadas de albahaca fresca picada pueden cubrir casi el 100 % de la ingesta diaria recomendada. Este nutriente cumple un rol clave en la salud ósea, y también contribuye al buen funcionamiento cognitivo y cardiovascular.
Asimismo, contiene aceites esenciales, antioxidantes y minerales como hierro, calcio y magnesio. Estos componentes se asocian con efectos antiinflamatorios, mejoras en la digestión y un aporte positivo para el sistema cardiovascular.
Entre sus antioxidantes más relevantes se encuentra el ácido rosmarínico, vinculado con propiedades antiinflamatorias y con un posible efecto protector frente a enfermedades crónicas, como afecciones cardíacas y ciertos tipos de cáncer.
La albahaca también aporta betacaroteno, que el organismo transforma en vitamina A. Este compuesto actúa como un potente antioxidante, ayudando a proteger las células del daño causado por los radicales libres.



















