Nuevo hito en la ingeniería ecológica: así funciona el puente para animales más grande del mundo diseñado para salvar especies
Construido sobre una de las autopistas más transitadas de California, el Wallis Annenberg Wildlife Crossing busca reducir accidentes y reconectar hábitats fragmentados por el desarrollo urbano. Una obra clave para repensar la convivencia entre infraestructura moderna y naturaleza.

El puente para animales más grande del mundo está en su última fase de construcción y se convertirá en el cruce ecológico urbano más grande jamás realizado. Se trata del Wallis Annenberg Wildlife Crossing, una obra inédita que atraviesa diez carriles de la autopista US‑101 en California y busca reducir los millones de choques anuales entre vehículos y fauna silvestre. Diseñado para restablecer la conectividad entre hábitats fragmentados por el crecimiento urbano, el proyecto permitirá el paso seguro de pumas, ciervos y otras especies. Con miles de plantas nativas y un enfoque de ingeniería ecológica, marca un antes y un después en la convivencia entre infraestructura y naturaleza.

Cada año ocurren entre 1 y 2 millones de choques entre vehículos y animales en Estados Unidos. Estos incidentes provocan cientos de muertes humanas y la pérdida masiva de fauna silvestre. Frente a este problema surgieron los cruces de fauna: estructuras que permiten a los animales atravesar carreteras de forma segura y recuperar la conexión entre hábitats naturales.
¿Qué es el Wallis Annenberg Wildlife Crossing y dónde está ubicado?
El Wallis Annenberg Wildlife Crossing es un puente ecológico diseñado exclusivamente para fauna silvestre. Su objetivo es reconectar hábitats separados por décadas de urbanización y tráfico intenso, facilitando el desplazamiento de especies como pumas, ciervos y otros animales nativos.

Está ubicado en Agoura Hills, en el condado de Los Ángeles, California, y atraviesa los diez carriles de la autopista US‑101, una de las más transitadas de Estados Unidos. El puente conecta las montañas de Santa Mónica con las colinas de Simi, un punto crítico identificado por científicos para evitar el aislamiento genético de la fauna local, especialmente de los pumas.
Un hito de la ingeniería ecológica: el diseño del puente para animales más grande del mundo
El puente para animales más grande del mundo conectará hábitats separados por el desarrollo urbano con 64 metros de largo y 52 metros de ancho, convirtiéndose en una verdadera extensión del ecosistema natural. Estará cubierto por alrededor de 5.000 plantas nativas y miles de metros cúbicos de suelo, cuidadosamente dispuestos para imitar el relieve y la vegetación de su entorno
Su diseño busca aislar a los animales del ruido, la luz y el movimiento del tráfico, permitiendo el paso seguro de pumas, ciervos y otras especies sin que perciban que están cruzando una autopista. De esta manera, el cruce no solo reduce atropellos, sino que también restaura la conectividad ecológica perdida en uno de los entornos urbanos más congestionados de Estados Unidos.
Cómo el ecoducto de California protege a los pumas y otras especies locales
Según un estudio del 1990 realizado por la Santa Monica Mountains Conservancy, los pumas quedarían genéticamente aislados por la falta de conexión con las colinas de Simi Hills. Así, aumentaría la probabilidad de endogamia extrema; cruzas entre hermanos o padres e hijos, que podría llevarlos a la extinción.
El crecimiento urbano provocaría este aislamiento y el cruce sería un intento directo de restaurar el flujo genético entre poblaciones y asegurar su supervivencia a largo plazo.

“Los cruces de vida silvestre restauran ecosistemas fracturados y perturbados. Reconectan tierras y especies que anhelan su plenitud. Creo que estos cruces van más allá de la mera conservación, hacia una especie de rejuvenecimiento ambiental que se necesita desde hace mucho tiempo”, destaca Wallis Annenberg, Presidente, director general y director ejecutivo de la Fundación Annenberg,



















