
El Gobierno nacional y la administración de Alberto Weretilneck acordaron un nuevo esquema para las rutas nacionales 22 y 151. La provincia podrá encargarse de las obras, el mantenimiento y la operación de unos 508 kilómetros fundamentales para la producción, la seguridad vial y la conexión con Vaca Muerta.
El Gobierno nacional avanzó con la transferencia operativa a Río Negro de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores decisivos para la actividad productiva del norte de la Patagonia. El entendimiento permitirá que la provincia asuma responsabilidades vinculadas con las obras, la conservación, el mantenimiento, los servicios para los usuarios y el control operativo de aproximadamente 508 kilómetros de traza.
El acuerdo fue rubricado en la Casa Rosada durante una reunión entre autoridades nacionales y provinciales. Participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, quien consideró que la decisión constituye un avance histórico para la infraestructura de la provincia.
Qué implica el traspaso de las rutas 22 y 151
La medida no significa un cambio automático de jurisdicción. Las dos carreteras continuarán formando parte de la red vial nacional, mientras que Vialidad Rionegrina asumirá las competencias operativas establecidas en el convenio.
Por su parte, Vialidad Nacional conservará la jurisdicción y la supervisión técnica sobre ambas rutas. De esta manera, la provincia podrá encargarse de las intervenciones y el mantenimiento, aunque los corredores seguirán bajo la órbita nacional.

La implementación se realizará de manera gradual. Cada sector será incorporado mediante convenios específicos, lo que permitirá analizar las condiciones de la traza y resolver previamente la situación de las obras inconclusas y los contratos nacionales que permanezcan vigentes.
Este aspecto había sido señalado por el Gobierno de Río Negro como una condición indispensable para evitar la superposición de responsabilidades administrativas, técnicas y contractuales.
El convenio tendrá una duración de 20 años. Durante ese período, Río Negro podrá definir prioridades, elaborar proyectos, buscar financiamiento y ejecutar las intervenciones necesarias. También se contempla la posibilidad de implementar concesiones y establecer un sistema de cobro de peajes, dentro del marco normativo nacional correspondiente.
Por qué estas rutas son fundamentales para Vaca Muerta
La Ruta Nacional 151 constituye uno de los accesos más utilizados para transportar insumos, equipos y cargas hacia Vaca Muerta. La expansión de la actividad hidrocarburífera incrementó considerablemente la circulación de camiones con arena, tubos, combustibles y maquinaria pesada.
Este aumento del tránsito ejerce una fuerte presión sobre sectores de la calzada que no fueron diseñados originalmente para soportar el actual volumen y peso de las cargas. La situación provocó un deterioro progresivo y generó reclamos de transportistas, empresas, trabajadores y habitantes de la región.

La Ruta Nacional 22, en tanto, atraviesa diferentes localidades productivas y conecta Río Colorado con Cipolletti. Además de su relación con el desarrollo energético, es una arteria esencial para la producción frutícola, el turismo, el comercio y la circulación cotidiana de miles de personas.
Su estado influye directamente sobre los costos logísticos y la competitividad de la economía regional. Una ruta deteriorada genera demoras, daños en los vehículos, mayor consumo de combustible y riesgos para la seguridad vial.
Las dificultades presentes en ambas trazas motivaron reclamos provinciales durante varios años. Informes difundidos por Río Negro identificaron deformaciones, obras paralizadas, señalización deficiente y sectores con un deterioro significativo.
En la Ruta 22, por ejemplo, se registraron tramos con ahuellamientos profundos, accesos inconclusos y desvíos en malas condiciones, factores que aumentan el peligro para automovilistas y transportistas.
Las tres obras que Río Negro considera prioritarias
El Gobierno provincial estableció una primera agenda con tres intervenciones urgentes destinadas a mejorar la circulación y recuperar puntos críticos de los corredores.
La primera será la finalización de la rotonda ubicada en la intersección de las rutas 22 y 250, en Choele Choel. Se trata de una obra relevante para ordenar el tránsito, reducir maniobras peligrosas y mejorar la seguridad vial en una zona de circulación constante.
La segunda prioridad será el reacondicionamiento de la Ruta Nacional 151 entre Barda del Medio y Catriel. Este corredor concentra una parte importante del tránsito pesado relacionado con la industria energética y funciona como uno de los principales canales de ingreso hacia la cuenca neuquina.
El deterioro de ese tramo ha generado cuestionamientos recurrentes debido a los riesgos que enfrentan quienes lo utilizan todos los días.
La tercera intervención estará localizada en el sector de Puente 83, en Cipolletti. Las obras serán incorporadas a un programa que deberá organizarse según la disponibilidad financiera, el estado de cada tramo y la resolución de los contratos nacionales pendientes.




















