
A los 65 años, Antonio Banderas transformó por completo su día a día luego de atravesar un infarto de miocardio en 2017, mientras estaba en su casa del Reino Unido. Desde entonces, el actor español decidió enfocarse en el bienestar físico y mental, y sumó hábitos que, según él mismo relató, le permitieron recuperar la energía y mantenerse en forma.
El episodio que marcó un antes y un después en su vida ocurrió una mañana en la que, tras sentirse mal, su pareja Nicole actuó rápido y le dio una aspirina, algo que resultó clave para su recuperación. “Ella fue mi ángel de la guarda”, reconoció Banderas en una entrevista.
La rutina diaria de Antonio Banderas: ejercicio, yoga y meditación
El actor malagueño detalló que su jornada arranca muy temprano: “Me levanto a las 6 de la mañana y, algunos días, incluso antes. Duermo poco, con cuatro o cinco horas y media tengo suficiente”, explicó.
Antes de desayunar, dedica casi dos horas al ejercicio físico. “Siempre hago deporte: pesas, correr y después un rato de yoga”, contó. Además, reveló que corre 10 kilómetros cada dos o tres días para fortalecer su corazón y mantenerse activo.
En cuanto a la alimentación, Banderas optó por una dieta más saludable desde el infarto. “Solo desayuno una taza de té”, confesó. El actor remarcó que el cambio de hábitos fue una respuesta directa a la advertencia de su propio cuerpo: “El corazón me dijo que bajara el ritmo y yo le he hecho caso”.

Además del deporte y la alimentación, el protagonista de “La máscara del Zorro” incorporó la meditación y el agradecimiento como parte de su rutina diaria. “Rezo, o medito, no tanto por pedir, sino por dar las gracias. Agradezco la salud, el amor de mi familia, las oportunidades y la creatividad”, expresó.
Un nuevo enfoque tras el susto: autocuidado y vida saludable
A pesar de haber retomado su actividad profesional con normalidad, Banderas se convirtió en un firme defensor del autocuidado y la vida saludable. “El éxito no sirve de nada si no va acompañado de salud”, reflexionó.
Hoy, el actor disfruta de una vida más tranquila, con rutinas que incluyen deporte, yoga y una alimentación equilibrada, convencido de que escuchar las señales del cuerpo es fundamental para el bienestar.
Qué recomienda la ciencia después de un infarto
Los especialistas coinciden en que, tras un infarto, adoptar hábitos saludables reduce el riesgo de nuevos eventos cardiovasculares y mejora la calidad de vida. Entre las principales recomendaciones figuran realizar actividad física regular, mantener una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, legumbres y granos integrales, controlar el estrés, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol.
Además, los cardiólogos destacan la importancia de cumplir con la medicación indicada, asistir a los controles médicos periódicos y, cuando es posible, participar de programas de rehabilitación cardíaca. Dormir lo suficiente y mantener un peso saludable también forman parte de las medidas que ayudan a proteger el corazón a largo plazo.
La rutina que adoptó Antonio Banderas —basada en el ejercicio, una dieta más consciente, la meditación y un ritmo de vida menos exigente— coincide con varios de los hábitos que la evidencia científica recomienda para favorecer la recuperación y cuidar la salud cardiovascular.

















