Aromas naturales y duraderos: el desconocido resultado de hervir cáscaras de limón y mandarina con albahaca y canela
Hay formas de perfumar el hogar sin gastar de más y tomando solamente algunos elementos de la naturaleza. Sin embargo, esta mezcla también tiene otro plus muy importante, ¿Cuál es?

En tiempos donde los desodorantes químicos cada vez son menos consumidos y las personas buscan alternativas naturales para aromatizar el ambiente, surge una técnica sencilla, económica y efectiva que sirve no solamente para perfumar el hogar, sino que también tiene otros beneficios: hervir la cáscara de cítricos y especias.
La combinación de limón, mandarina, albahaca y canela se volvió popular no solo por el aroma fresco y cálido que deja en el hogar, sino también por sus beneficios para el bienestar emocional. Conocida como simmer pot, consiste en calentar el agua con ingredientes naturales que liberan su fragancia de forma suave mediante el vapor, sin necesidad de aerosoles.

Además, una vez fríos, pueden colocarse en un recipiente y luego rociarlos en distintas superficies, como en sillones, camas, toallas e incluso en la ropa, dejando un olor muy fresco y, a su vez, atrayendo la calma al hogar, ya que el cítrico es un gran regulador emocional.
De hecho, el limón y mandarina tienen efectos estimulantes y energizantes, mientras que la albahaca se asocia con sensación de calma y la canela aporta calidez y confort. La combinación genera un ambiente acogedor y revitalizante. Además, hacer tus propias fragancias puede ser una alternativa sostenible a ambientadores comerciales, que suelen contener químicos o fragancias sintéticas.
Según estudios sobre aromaterapia, los olores cítricos pueden mejorar el estado de ánimo y reducir la sensación de estrés, mientras que la canela y las hierbas tienen un efecto reconfortante sobre el sistema nervioso.

Paso a paso: cómo preparar tu simmer pot
Reuní los ingredientes:
- Cáscaras de 1 limón y 1 mandarina (pueden ser orgánicos para evitar pesticidas).
- 3–4 hojas de albahaca fresca.
- 1–2 ramas de canela.
- 2–3 tazas de agua (ajustable según el tamaño de la olla).
Preparación inicial:
Lavá bien los cítricos y retirales cualquier resto de pesticida o suciedad. Cortá las cáscaras en tiras para maximizar la liberación de aromas. Colocá todos los ingredientes en una olla y agregá agua hasta cubrirlos parcialmente. Llevá a ebullición y luego reducí el fuego a mínimo. La idea es dejar que el vapor libere los aromas, no hervir violentamente.
Podés dejar la olla al fuego bajo durante varias horas, agregando agua cuando sea necesario. Esto mantendrá la fragancia constante sin que los ingredientes se quemen.

Sumá clavos de olor, jengibre o un chorrito de esencia de vainilla para enriquecer el aroma según tu preferencia. Nunca dejés la olla desatendida mientras esté al fuego. Es recomendable apagarla si vas a salir o dormir.
Si querés prolongar el efecto aromático, podés guardar las cáscaras secas y las ramas de canela y volver a hervirlas los próximos días, agregando un poco de agua y hojas frescas de albahaca.
Esta técnica no solo convierte tu hogar en un espacio fragante y acogedor, sino que también es un gesto sostenible, aprovechando ingredientes que de otra manera se desecharían. Un pequeño ritual diario que despierta los sentidos y brinda bienestar natural.













