Lo dice la OMS: por qué el papel higiénico no es un elemento de limpieza efectivo para la piel
El organismo internacional de la salud señaló otro método mucho más ecológico y efectivo. Cuál es y por qué conviene usarlo.

El papel higiénico es un elemento que no puede faltar en el hogar, ya que se emplea cuando vamos al baño, sin cuestionar su limpieza o cuán saludable es para la piel. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que el uso cotidiano podría quedar obsoleto, ya que un número creciente de personas ha dejado de utilizarlo, eligiendo métodos que resultan más higiénicos.

Según la OMS, la mejor forma de limpiarse luego de ir al baño es con agua. A diferencia del papel, que solo retira residuos superficiales, el agua permite una higiene más profunda y contribuye a disminuir la proliferación de bacterias. Asimismo, reduce la irritación cutánea y el riesgo de infecciones, especialmente en zonas delicadas.
Actualmente, el bidet vuelve a ocupar un lugar destacado como una de las alternativas más recomendadas. De acuerdo con la OMS, la limpieza con agua potable es segura cuando se realiza correctamente y supera ampliamente al papel higiénico en eficacia. En este sentido, remarca que el agua elimina los restos de forma mecánica, sin generar fricción excesiva, evitando hemorroides o incluso infecciones urinarias. Además, ayuda a reducir significativamente el uso de papel y, por ende, el impacto ambiental.
Para quienes no disponen de un bidet, la opción más elegida es la ducha higiénica manual o los bidets portátiles. Estos dispositivos se conectan fácilmente a la red de agua o funcionan de forma independiente, sin necesidad de reformas. Son prácticos, económicos y cada vez más frecuentes en departamentos y baños pequeños.

Por qué cada vez más personas reemplazan el papel higiénico
- Mayor higiene: el agua limpia a profundidad y disminuye la presencia de bacterias.
- Cuidado de la piel: previene irritaciones y pequeñas lesiones causadas por la fricción.
- Respaldo médico: la OMS avala la limpieza con agua como método seguro.
- Impacto ambiental reducido: disminuye el consumo de papel y la generación de residuos.
- Comodidad: las soluciones modernas se adaptan a cualquier tipo de baño.

Además de la limpieza con agua, algunos especialistas consideran que las toallitas húmedas para higiene íntima pueden ser una opción válida, siempre que se utilicen de manera correcta. Estos productos están diseñados específicamente para piel sensible, con pH equilibrado y sin alcohol, fragancias fuertes ni componentes irritantes. Resultan prácticos en situaciones puntuales, como viajes, baños sin acceso a agua corriente o fuera del hogar.
Usadas de forma ocasional y responsable, las toallitas pueden complementar la rutina de limpieza diaria sin reemplazar los métodos principales. La clave está en elegir productos adecuados y entender que la comodidad no siempre garantiza un uso indiscriminado.














